El presidente Javier Milei publicó un extenso mensaje para respaldar enérgicamente al ex diputado nacional José Luis Espert, asegurando que fue víctima de maniobras de desprestigio orientadas a perjudicar su carrera y su imagen pública.
Milei defendió a Espert y calificó las acusaciones como una operación política y mediática
Milei respaldó en las redes al ex diputado José Luis Espert tras las novedades en la causa judicial de Federico Machado en Estados Unidos

José Luis Espert y Javier Milei antes de l escándalo por los vínculos del ex diputado con el empresario aeronáutico argentino Federico "Fred" Machado.
El descargo de Javier Milei se produjo a través de su cuenta en la red social X, donde argumentó, en un post titulado PERIODISTAS DE MIERDA (95%), que las acusaciones previas contra el economista carecían de fundamentos legítimos. Según manifestó el titular del Poder Ejecutivo, el dirigente liberal sufrió una afectación severa en su reputación personal debido a la difusión de estas versiones en distintos ámbitos de la discusión pública.
Operación política contra José Luis Espert
El núcleo del debate se remonta a los vínculos entre José Luis Espert y el empresario aeronáutico argentino Federico "Fred" Machado. Este último fue detenido en el año 2021 por requerimiento de la Justicia de los Estados Unidos, bajo cargos que abarcaban presunto lavado de activos, fraude electrónico y supuestas vinculaciones con el comercio ilegal de sustancias. Durante la campaña electoral de 2019, Machado había facilitado apoyo logístico al economista, incluyendo traslados en aeronaves privadas, lo que generó cuestionamientos hacia el legislador.
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La reacción actual de Javier Milei fue motivada por los recientes avances procesales en el tribunal federal de Texas. En dicha instancia judicial, el empresario imputado alcanzó un acuerdo de culpabilidad con el Ministerio Público fiscal norteamericano por los delitos de fraude y lavado de dinero. Como contrapartida de este convenio procesal, los cargos vinculados formalmente al tráfico de estupefacientes fueron desestimados por las autoridades judiciales intervinientes, un dato que el mandatario utilizó como eje conceptual de su exposición pública.
En su publicación en redes, el titular del gobierno nacional recurrió a términos severos para describir el tratamiento mediático del caso. Afirmó de manera literal que se intentó transformar al legislador en un delincuente mediante una acción coordinada de carácter político. De acuerdo con la argumentación expuesta por Javier Milei, el propósito de estas denuncias fue marginar de la escena pública a un referente que sostenía premisas económicas similares a las del actual oficialismo en el Congreso.
Milei volvió a culpar al periodismo
Los sectores parlamentarios afines a la Casa Rosada replicaron los conceptos vertidos en las plataformas digitales, enfatizando la necesidad de aguardar los dictámenes definitivos de los tribunales antes de convalidar señalamientos públicos que afecten el honor de las personas. La polémica sumó posturas encontradas entre la oposición y los defensores de las ideas de la libertad.
El documento difundido por el primer mandatario no se limitó a la exculpación técnica del legislador, sino que incorporó cuestionamientos directos hacia los profesionales de los medios de comunicación. El titular del Poder Ejecutivo sostuvo que diversos cronistas y analistas de prensa procedieron a convalidar acusaciones sin las verificaciones correspondientes. De acuerdo con el planteo de Javier Milei, la conducta adoptada por un sector del periodismo local provocó un perjuicio injustificado en el desarrollo de la actividad política del diputado afectado.
Para concluir su exposición virtual, el presidente sugirió que los actores del sector de la comunicación y los dirigentes de agrupaciones opositoras que promovieron el tema deberían retractarse formalmente. No obstante, manifestó su escepticismo respecto a la posibilidad de que tales rectificaciones efectivamente ocurran en el corto plazo. La declaración añade un nuevo antecedente a la relación de tensión existente entre la actual administración central y las organizaciones profesionales de prensa en el ámbito nacional, un escenario que continúa sumando cruces discursivos y acusaciones cruzadas de forma permanente.