A los más memoriosos de la política les costará recordar que el peronismo mendocino haya quedado tercero en una elección en Mendoza. Siempre, el PJ se debatió entre ser la primera o la segunda fuerza más votada y de hecho de 10 gobernaciones 5 fueron de ese partido. Es que eso no ocurría desde 1999, cuando Roberto Iglesias ganó la gobernación, dejó a Carlos Balter segundo, y Chiqui García quedó tercero.
Luego de caer al tercer puesto en las PASO, el peronismo mendocino cruje y se tensiona la interna
Eso volvió a pasar. El pasado domingo el Frente Elegí, que reunía a 4 precandidatos peronistas, sólo sumó un pobre 15,68% de los votos y cayó al tercer puesto, detrás del debutante frente de La Unión Mendocina.
Para tratar de entender ese escaso rendimiento habrá que recordar varios hechos y decisiones que les terminaron restando votos. Pero en el análisis forzoso de la mesa chica del peronismo, sobre qué hacer parea mejorar aquel rendimiento, cada sector deberá sincerarse y mostrar las cartas que está dispuesto a jugar para sumar voluntades de cara a las elecciones generales de septiembre.
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Por un lado, el hecho de que los seis intendentes decidieran desdoblar sus elecciones de los comicios provinciales, evidentemente les jugó en contra a los aspirantes a quedarse con el sillón de gobernador porque no traccionaron el mismo caudal de votos.
En estas PASO de esos 6 municipios, el Frente Elegí sólo ganó en La Paz y logró un empate técnico en Santa Rosa, en las 4 restantes apenas rondaron el 20% de los votos, incluso en Tunuyán también quedaron terceros detrás de La Unión Mendocina.
Esos magros resultados muestran a las claras que los aparatos partidarios que lograron imponerse cómodos en las PASO para elegir a candidatos a intendentes en esas 6 comunas en abril pasado no se movieron con la misma intensidad en las elecciones de este domingo.
Tratando de ver el vaso medio lleno, en el peronismo leen que no todo está perdido. "Si Cornejo con 9 intendentes traccionando para su sector en estas internas y con todo el aparato publicitario que desplegó alcanzó los 26 puntos y si no hubiese sido por Petri no estaría festejando, que el PJ llegue a 15 puntos, con el arrastre negativo y el malestar que generan la inflación y el Gobierno nacional, no es un mal resultado", se repiten como para convencerse.
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Todos perdieron votos, pero el PJ fue quien más perdió
"Todos hemos perdidos votos. Hubo baja cantidad de votantes y una gran cantidad de votos en blanco y anulados, lo que hizo que este ejercicio electoral no fuera óptimo. Muestra que el pueblo mendocino no está de acuerdo con lo que estamos haciendo y nos está pidiendo a todo el arco político que busquemos alguna solución. Es un llamado de atención para todos", analizó Omar Parisi en una radio de San Rafael.
El análisis de Parisi no es errado. Hay que decir que la división del frente Cambia Mendoza, con la salida de Omar De Marchi le restó votos, y de hecho ese frente oficialista que en las PASO del 2019 logró 460.201 votos, en estas PASO sólo consiguió 421.369, es decir perdió 40.000 sufragios.
Pero también es cierto que quien más votos perdió fue el PJ. Aquel frente, en el que en 2019 competían Anabel Fernández Sagasti y Alejandro Bermejo, sumó en las PASO de ese año un 35,08% de los sufragios, y juntó 383.129 votos. En tanto que el domingo con el 15,69% sólo lograron 154.810 boletas. En cuatro años perdieron 228.319 sufragios.
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¿Qué van a hacer los intendentes para las próximas elecciones?
Los dispares resultados entre las PASO de abril pasado, en las que los intendentes del PJ ganaron cómodamente, y las del domingo en el que cosecharon derrotas, dispararon varios pases de factura internos.
Hay quienes especulan con que si los jefes comunales hubieran desplegado todo el trabajo que hicieron para retener sus comunas, este domigo el peronismo habría tenido 3 o 4 puntos más que le habrían alcanzado para arrebatarle el segundo puesto al frente de De Marchi y a la vez los hubiera dejado más competitivos de cara a las elecciones generales de septiembre.
Pero eso no sucedió, y ahora el gran interrogante es cómo jugarán para los próximos comicios.
Los más dolidos con algunos jefes comunales hasta salieron a facturarles que en la campaña que pasó ni siquiera posaron para una foto con los precandidatos. "Ni eso hicieron como para disimular que estaban apoyando", les critican.
Tan tensa está la situación entre los intendentes y el sector kirchnerista, que en los próximos días habrá reuniones entre la presidenta partidaria, Flor Destéfanis, y varios de ellos con el fin de limar asperezas y acordar respaldos claves para remontar el magro resultado de las PASO.
Por un lado pretenden desterrar la idea de que algunos de esos referentes pudieran verse seducidos por apoyar a De Marchi, en vistas de que el lujanino se mostró competitivo y quedó a escasos 7 puntos de Cornejo.
Los más puristas saldrán a mostrar que los tres peronistas que dieron el salto al frente demarchista terminaron perdiendo o quedando lejos de los oficialismos que se impusieron el domingo. De muestra recuerdan que Andrea Blandini y Diego Martínez Palau perdieron en la interna de La Unión Mendocina, y que Jorge Omar Giménez sólo alcanzó el 20% de los votos, muy por debajo del 52% que cautivó Cambia Mendoza.
Puertas adentro, en el peronismo mendocino también tienen la idea de que al definirse las candidaturas presidenciales en los próximos días, eso también sirva para ordenar el partido en la provincia.




