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Guerra con un fondo español

Las razones del Banco Nación para frenarle a Fecovita un crédito por $4.500 millones

Fecovita es la mayor productora de vino en volumen de la Argentina. En esa federación vitivinícola entienden que los pedidos de quiebra de la española Iberte son una extorsión

Sólo por dar algunos números: esa federación es la mayor productora de vino en volumen de la Argentina, nuclea a 29 cooperativas, le compra uva a unos 5.000 productores, sostiene a unos 15.000 empleados indirectos y factura anualmente cerca de 270 millones de dólares. Fecovita, cuyo presidente es Rubén Panella, es dueña de reconocidas marcas de vino como Toro, Toro Viejo, Estancia Mendoza, Canciller, Dilema, Los Helechos y Finca Magnolia.

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La marca Toro viejo, una de las insignias de Fecovita, fue sponsor de la selección nacional de fútbol argentino.

Por tanto, si Fecovita perdiera capacidad crediticia y con ella su capacidad de pago, no sólo podría generar un sismo económico para la industria vitivinícola mendocina y del país. También, en paralelo, tendría una fuerte impacto en la caída del empleo de esas decenas de miles de trabajadores que de una u otra forma son proveedores de las tareas aledañas a la vitivinicultura.

Sucede que luego de que esa federación rompió la sociedad que firmó en el 2021 con la empresa española Iberte para exportar vinos y mosto, que se llamó Exportadora Vitivinícola S.A. (Evisa), los europeos le presentaron dos pedidos de quiebra por una deuda de varios millones de dólares por producción que Fecovita no habría enviado y también una denuncia penal por estafa genérica.

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Por su lado Fecovita también denunció civil y comercialmente a la firma española, en reclamo por presuntamente no pagar los envíos de vino y mosto como habían acordado. Y en paralelo iniciaría una demanda penal por la difamación y las pérdidas económicas que le provocaron las acusaciones de los españoles. Algo que hacia adentro de la federación definen como una "extorsión".

La gravedad de la situación está en que aquellos pedidos de quiebra y la denuncia penal impactaron de lleno en la evaluación financiera que el Banco Nación hace para habilitarle el crédito de $4.500 millones que le había otorgado el año pasado. Esa habilitación se venció el 30 de junio, y pese a que la federación ya presentó su balance y demostró que no está en cesación de pagos, el banco no le otorgó la prórroga de ese crédito.

Sin esos créditos la federación no puede rollear su deuda y en el corto plazo podría afectar el normal funcionamiento y poner en serios aprietos económicos a Fecovita.

El principal argumento del banco es que la línea de gerentes que habilita esos créditos evalúa que hay cierto riesgo en otorgarlo, y por ello podría esperar a que la Justicia se expida sobre los pedidos de quiebra, antes de aprobarlos.

FECOVITA

El fantasma de Vicentín y la cautela del Banco Nación

Los dos pedidos de quiebra en juzgados comerciales y la denuncia de estafa genérica que pesan sobre Fecovita y cuyos detalles llegaron al Banco Nación, de inmediato trajeron a la memoria de algunos gerentes la situación de la agroexportadora santafesina Vicentín, una de las más grandes del país que entró en default en el 2019 y pidió la convocatoria de acreedores al año siguiente.

Pasa que uno de los principales acreedores de Vicentín era justamente el Banco Nación, a quien le debía en su momento más de $18.300 millones.

"Con ese fantasma latente, el equipo de gerentes, entre ellos los gerentes de riesgo, no pueden hacer la vista gorda sobre los pedidos de quiebra y la denuncia penal. En el 2019, en el banco se desconocía la situación de Vicentín y pasó lo que pasó. Por eso hay cierta susceptibilidad. Por eso, hay quienes se inclinan por esperar a ver qué determina la Justicia antes de renovarle esos créditos", se escudan algunas autoridades del Banco Nación.

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La titular del Banco Nación, Silvina Batakis, le habría respondido al gobernador Rodolfo Suarez, que la decisión de no renovar el crédito que tenía Fecovita hasta junio pasado era meramente técnica, y que no había ninguna influencia política en eso.

Para interceder en favor de los productores vitivinícolas, el gobernador Rodolfo Suarez, a pedido de Fecovita, se comunicó con la titular del Banco Nación, la ex ministra de Economía Silvina Batakis. La respuesta de la funcionaria habría sido que la decisión de no renovar esos créditos no es política, sino meramente técnica y gerencial.

Al parecer, ante ese cruce de denuncias en la Justicia, la postura del Estado nacional y también del provincial, es que es "un problema entre privados que deben resolver entre ellos", o en todo caso con intervención de la Justicia. Hasta tanto eso no suceda, no parece que la política esté interesada en intervenir.

"Nos piden la quiebra por un monto que facturamos en 3 días"

Hacia adentro de Fecovita, la situación es urticante. No sólo arde por las denuncias de sus ex socios españoles, que ellos califican de insolventes y con olor a extorsión, sino que entienden que la repercusión de esas denuncias en el Banco Nación es descabellada y deslizan alguna intromisión de la política en esa reacción.

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Fecovita le compra la uva a unos 5.000 productores de todo el país, y sostiene a unos 15.000 trabajadores indirectos.

"Se acordó asociarse con esa firma española, porque supuestamente ellos tenían vinculación con Europa del Este y Rusia, en donde nosotros no teníamos clientes. Ellos eran co-garantes de la cobranza de la producción que nosotros enviábamos y por tanto si esas facturas se dejaban de pagar ellos eran coresponsables de esa deuda. Lo que pasó es que cuando las facturas se empezaron a vencer y los pagos no llegaban, Fecovita dejó de enviar la producción", contó Marcelo Federici, secretario de la comisión directiva de Fecovita, para describir el desacuerdo que disparó la contienda que terminó en la Justicia.

Con esos reclamos cruzados de deudas de millones de dólares, la sociedad que se llamó Evisa se disolvió de mutuo acuerdo en el 2022 y ahí comenzó lo que Fecovita define como una "operación de descrédito en distintos organismos" que iniciaron sus ex socios españoles.

Los ibéricos se encargaron de hacer correr la supuesta deuda que le reclamaban a Fecovita por los distintos bancos y adosaron los pedidos de quiebras, que también llegaron a oídos de los gerentes del Nación.

"Lo que tiene que quedar claro es que esa situación de quiebra que ellos quieren hacer creer que tiene Fecovita no existe. Nosotros presentamos el balance aprobado por las cooperativas que integran la federación y que dio positivo No estamos en cesación de pagos y el Banco Central califica a Fecovita Situación 1, destacando la inexistencia de cheques rechazados. Esto es una operación, tanto es así que el monto por el que nos piden la quiebra es lo que Fecovita factura en 3 días", refutó Federici.

Para la federación que preside Rubén Panella, ese retraso del Banco Nación para prorrogarle su crédito es insostenible. Ellos se amparan en que judicialmente no existe un estado de prequiebra y entonces no deberían recibir ninguna sanción crediticia por una situación que aún no define la Justicia.

Por otro lado, creen que es imposible que el banco se decida a esperar las definiciones judiciales "porque los tiempos de la Justicia pueden dilatarse y la Federación no puede esperar todo ese tiempo para obtener esos créditos que de fondo nos están trabando capital de trabajo", se quejan.

Argumentan que también pueden probar que mantienen una situación regular de las deudas impositivas nacionales, provinciales, y previsionales. "Esta información se puede corroborar tanto en el sitio web de AFIP, como en la consultora Nosis", retrucan.

El acuerdo con los socios españoles

Cuando en el gobierno provincial y nacional se desligan de auxiliar a Fecovita, en una situación judicial que entienden que debe resolver entre esa federación y sus ex socios de Iberte, lo primero que dicen es que "al español no lo trajimos nosotros, ni fuimos parte de ese acuerdo que ellos firmaron".

El interrogante que se abre entonces es quién forjó esa sociedad. A regañadientes en esa federación vitivinícola recuerdan que la sociedad con el dueño de Iberte, Juan José Retamero, se firmó en el 2021 cuando el presidente era Eduardo Sancho.

Es más, algunos aseguran que habría sido la firma de ese acuerdo, que sólo les trajo dolores de cabeza, lo que terminó por sellar la salida de Sancho de esa entidad que comandó durante años.

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Guillermo García, referente de IBERTE en el país.enc

Guillermo García, ex presidente del INV, es el apoderado de la firma Iberte con la que se asoció Fecovita en el 2021 y que luego le presentó a la federación dos pedidos de quiebra y una denuncia penal por estafa genérica.

Pero además de la cercanía con Sancho, la firma española se apoyó en influyentes referentes de la vitivinicultura, de la talla de Guillermo García, ex presidente del INV, que integró el directorio y ahora es apoderado de la empresa.

También en Juan Carlos Fábrega, el que fuera presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA ) y del Banco Nación. Fábrega es director suplente.

No lo dicen abiertamente, pero en la federación deslizan que a su entender, toda esa vinculación de Iberte con ex dirigentes y funcionarios del peronismo y de las entidades bancarias oficiales, podría estar incidiendo en el retraso del crédito que dejó de habilitarles el Banco Nación.

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