La diputada nacional Jimena Latorre dio un paso más en su cruzada para que avance el proyecto de ley del que es coautora denominado Buena Muerte y Regulación de la Eutanasia.
Jimena Latorre defendió su proyecto Buena Muerte y pidió no eludir el debate sobre la eutanasia
La legisladora radical cobró notoriedad a nivel nacional cuando no dudó en pelarse y hacer pública esa situación para visibilizar su lucha contra el cáncer de mama que padece y que la tiene en tratamiento. Esto no le ha impedido continuar con su labor en el Congreso lo que le ha valido elogios desde distintos sectores, no sólo de su espacio político.
►TE PUEDE INTERESAR: Jimena Latorre asistió al Congreso en pleno tratamiento contra el cáncer y fue elogiada
Latorre, oriunda de San Rafael, tiene 35 años y ha reiterado su posición de no pedir licencia a pesar de las recomendaciones médicas por el tratamiento con quimioterapia.
Como férrea militante del derecho a una muerte digna, Jimena estuvo días atrás en la presentación del libro de Pecas Soriano, prestigioso médico cordobés, que escribió "Morir con dignidad en Argentina. Verdad o utopía".
"Hay tabúes respecto a la eutanasia, porque los hay respecto a la muerte. Tenemos que reflexionar sobre cómo vivir la última fase de la vida" dijo la dirigente de la UCR y sumó: "Desde el ámbito legislativo, buscamos la sanción de una ley que recepte y regule el derecho. Es un tema tan importante, pero que del que poco se habla, lamentablemente", dijo.
Latorre argumentó que "no contraponerlo al derecho a la vida, sino entenderlo también como un derecho consagrado y, por ende, protegido constitucionalmente, de la misma manera que a la dignidad humana y la autonomía de la voluntad".
El marco legal y los proyectos
Desde la oficina de prensa del Comité Mendoza de la Unión Cívica Radical explicaron que "en Argentina hay dos marcos legales respecto al tema: Ley de Muerte Digna (Ley 26.742), una modificación a la Ley 26.529 de Derechos del Paciente y las disposiciones del Código Civil, vigente a partir 2015, en sus artículos 59 y 60, que hablan del retiro de medidas de soporte vital".
Esto prevé, en líneas generales, que un paciente pueda aceptar o rechazar ciertos tratamientos de soporte vital, así como revocar más tarde su voluntad. Sin embargo, no autoriza la eutanasia.
Actualmente, existen tres proyectos de ley pendientes de tratamiento en el Congreso de la Nación.
Una de las iniciativas es la mencionada de Latorre presentada también por su correligionario Cornejo: Ley de Buena Muerte. La idea fue impulsada por Daniel Ostropolsky, reconocido abogado mendocino , padre de 5 hijos, ex subsecretario de Recaudación y Control en el Ministerio de Hacienda, en el gobierno de Santiago Felipe Llaver y director del Banco Nación en la presidencia de Fernando de la Rúa, diagnosticado con Escelrosis Lateral Amiotrófica (ELA) en julio de 2018.
► TE PUEDE INTERESAR: La historia de Daniel Ostropolsky, el abogado mendocino que impulsa la ley de eutanasia
Otros dos diputados nacionales del radicalismo Julio Cobos y Pamela Verasay presentaron en 2021 la iniciativa Interrupción Voluntaria de la Vida.
También está el proyecto de "Derecho a la prestación de ayuda para morir dignamente", de la diputada Gabriela Estévez (FdT), que lleva el nombre de un joven cordobés (Alfonso Oliva) que padeció las consecuencias del ELA, falleció a causa de esa enfermedad y de cuya iniciativa también participó Soriano.
"La importancia del ejercicio de la dignidad final de la vida"
Pecas Soriano, médico cordobés, especialista en Medicina de Emergencias y Mágister en Bioética, contó los detalles de su obra, producto de más de 25 años de investigación.
Su libro se titula "Morir con dignidad en Argentina. Verdad o utopía".
Soriano y Latorre participaron de charlas en la Escuela de Formación Política de Cambia Mendoza, esta vez en el edificio del CICUNC, en la UNCuyo.
Pecas Soriano se refirió al concepto de eutanasia y detalló que "es preciso que la persona haya pasado por múltiples controles, que tenga una enfermedad irreversible, incurable o insoportable de sufrimiento psíquico o físico y se hayan hecho todos los controles paliativos. No es para casos de estados depresivos, que deben ser tratados por profesionales de la salud mental".
"Estamos prolongando la agonía, en vez de hacer lo que Daniel Callaham (considerado el decano de la Bioética) dice que es uno de los fines de la medicina: velar por una muerte en paz. Sin embargo, todos los días en el país muere alguien indignamente", enfatizó.
Soriano aclaró que "es nuestra la obligación que ese paciente haya tenido acceso a los cuidados paliativos. Es decir, que no es eutanasia versus cuidados paliativos o salud mental. Es eutanasia más cuidados paliativos, más salud mental".
También reveló: "Lo que intenta este libro, es empoderarnos, socializar conocimientos. La indignidad en la muerte no precisa de la mala intención de los profesionales de la salud, ni de los familiares".
Quién fue Daniel Callahan
Pecas Soriano aludió a Daniel Callahan (1930-2019) quien fue uno de los pioneros en la bioética y de sus estudiosos más sobresalientes. Filósofo estadounidense, desempeñó un papel principal en el desarrollo del campo de la ética biomédica como cofundador del Centro Hastings, el primer instituto de investigación de bioética del mundo.








