En la arena diplomática internacional, la postura de Argentina sobre el Atlántico Sur cuenta con un pilar de sostén muy contundente. Un bloque consolidado de 134 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), junto al rol de China como socio estratégico clave, mantiene un apoyo sistemático y oficial a la soberanía de las Islas Malvinas.
Islas Malvinas: los 134 países que apoyan a Argentina, quiénes al Reino Unido y cuáles no se la juegan
Un frente de 134 Estados miembros de la ONU exige al Reino Unido reanudar negociaciones por las islas Malvinas. Ningún país apoya abiertamente al Reino
La famosa bandera del Mundial que volvió a instalar el reclamo por las Islas Malvinas. Foto: redes
A través del grupo multilateral G77 + China, estas naciones emiten declaraciones anuales en los foros de la ONU para exigirle al Gobierno británico que vuelva a sentarse a la mesa de negociaciones bilaterales con Argentina.
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El argumento central reconocido en el ámbito multilateral es que el Atlántico Sur atraviesa una "situación colonial especial y particular". Al tratarse de una población implantada tras la usurpación por la fuerza en 1833, la comunidad internacional entiende que no aplica el principio de autodeterminación de los isleños, garantizando el respeto por la integridad territorial argentina y los recursos naturales de la región.
La geografía del respaldo multilateral a la Cuestión Islas Malvinas
Este consenso global se sostiene bajo las directrices de la histórica Resolución 2065 de las Naciones Unidas y suma adhesiones regionales unánimes. En nuestra región, el reclamo es convalidado de forma tajante por los 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), sumados a las declaraciones de los bloques del Mercosur, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZPCAS).
El desglose geográfico del frente de 135 países refleja una abrumadora presencia en el mundo en desarrollo:
América Latina y el Caribe: incluye a Argentina, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam, Uruguay, Venezuela y otros socios regionales de la comunidad caribeña y latinoamericana.
Asia y Medio Oriente: comprende a China (como socio estratégico), India, Indonesia, Pakistán, Vietnam, estados de Medio Oriente como Arabia Saudita, Catar, e Israel mediante iniciativas parlamentarias recientes, además de varias naciones de Asia Central y del Sudeste Asiático.
África: cuenta con la adhesión de la gran mayoría de las naciones del continente africano, incluyendo a Sudáfrica, Nigeria, Argelia, Angola, Yibuti y decenas de Estados firmantes tradicionales de resoluciones anticoloniales en la ONU.
Oceanía: conforma el grupo con estados insulares del Pacífico como Fiyi, Vanuatu, Papúa Nueva Guinea, entre otros.
Del referéndum al escenario global: el freno a la diplomacia británica
Esta muralla de contención internacional de 134 países resulta fundamental en términos legales y políticos, ya que inhabilita los intentos británicos de dar por cerrado el conflicto mediante consultas populares locales, como el referéndum isleño realizado en 2013 donde el 99.8% eligió seguir así. Además, le otorga sustento diplomático a la Argentina para formalizar sus protestas frente a la exploración hidrocarburífera o la realización de ejercicios militares unilaterales por parte de Londres.
Ahora bien, ¿qué ocurre con las naciones que no apoyan explícitamente la postura argentina? No existe una lista oficial ni un número cerrado de países alineados abiertamente con el Reino Unido. La gran mayoría de la comunidad internacional opta por la neutralidad o por realizar llamados al diálogo pacífico sin inclinarse formalmente por ninguna de las partes, postura adoptada por gran parte de la Unión Europea que, indirectamente, termina favoreciendo al Reino.
En ese sentido, el respaldo a la posición de Londres proviene de aliados estratégicos y miembros de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda que suelen avalar el principio de autodeterminación.
Asimismo, existen antecedentes históricos de la Guerra de Malvinas de 1982, donde Gran Bretaña contó con apoyo logístico y de inteligencia de países como Chile debido a las tensiones limítrofes previas en el Canal Beagle. Y de aliados europeos como Francia. Sin embargo, en el escenario multilateral actual, la vigencia del reclamo argentino sigue firmemente respaldada por la mayoría de las naciones del planeta.
Algo está claro: ningún país soberano e independiente reconoce de manera oficial y explícita la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas. El estatus del archipiélago ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es el de un "territorio no autónomo bajo disputa de soberanía". Por esta razón, la comunidad internacional evita emitir declaraciones de reconocimiento formal hacia la postura británica, optando legalmente por dos posturas: el respaldo directo al reclamo de Argentina o la neutralidad.
Únicamente el propio Reino Unido y las administraciones de sus otros territorios dependientes (como Gibraltar, las Islas Caimán o las Islas Bermudas) defienden abiertamente la soberanía británica. Para el derecho internacional, estos no operan como Estados independientes, sino como parte de la misma corona.
Además, es oportuno destacar que la Unión Europea consideraba a las islas como "territorio asociado europeo". Pero, tras el Brexit, el bloque cambió sus documentos oficiales y y ahora utiliza la denominación "Islas Malvinas" junto a Falkland Islands, mostrando una postura de neutralidad y un llamado general al diálogo bilateral.
A propósito de Gibraltar, el territorio con dominio británico históricame reclamado por España. Esa situación sirve como paralelismo a lo que sucede con Malvinas, más allá de las diferencias geográficas y geopolíticas. A partir de esto, España elige inclinarse en favor de la soberanía Argentina a pesar de integrar el bloque de "llamado al diálogo".
Sintetizando, en la diplomacia formalizada ante la ONU, el Reino Unido está legalmente solo en su reclamo de soberanía total. Sus apoyos internacionales nunca se formulan como un reconocimiento de propiedad territorial, sino como una defensa del statu quo basada en el "deseo de los habitantes de la isla", que son alrededor de 3.600 personas.
En pocas palabras
- Apoyo internacional: 134 países de la ONU respaldan a Argentina en el reclamo de soberanía por las Islas Malvinas.
- Argumento principal: la ONU considera que las islas son una 'situación colonial especial' y no aplica la autodeterminación.
- Postura británica: el Reino Unido solo cuenta con el apoyo de sus territorios dependientes y aliados estratégicos como EE.UU. y Canadá.