Referentes de la Cecim, la Cámara de Empresarios de la Construcción Independientes de Mendoza y miembros de la Cámara Argentina solicitaron reunirse con el ministro de Infraestructura Mario Isgro en los próximos días, para pedir que el Estado cambie las condiciones en que les paga por los proyectos de obra pública. Según pudo saber Diario UNO, el encuentro será este viernes a las 10. Afirmaron que, con el encarecimiento de los insumos y las modificaciones que impusieron sus proveedores, es imposible continuar cobrando a 60 días; por lo que piden acortar los plazos de pago.
Isgro se reunirá con las empresas de la construcción que piden al Estado acortar plazos de pago
El requerimiento es que el Estado abone toda suma relativa a la obra pública en tiempos menores al mes y medio. La ley provincial 4.416 establece que los pagos de certificados deben hacerse en períodos de 60 días corridos desde que comienza la ejecución de un trabajo, pero se trata de una normativa que quedó completamente desfasada en términos de inflación: fue sancionada en 2007, cuando el acumulado anual del IPC en el país era de 8,5%. Es decir, prácticamente lo que ahora se registra en un mes.
"Hoy es demasiado tiempo para nosotros", explicó a UNO Dalmiro Barbeito, presidente de la entidad. "Para sobrellevar lo que está pasando, es necesario que todos los actores pongamos un poco de voluntad. En este caso, nos parece que es propicio sentarnos a discutir con el Gobierno un acortamiento de estos términos, para hacer más llevadero lo que ocurre", apuntó.
Las voces oficiales no han confirmado de qué dependería una decisión en este sentido, pero sí recibieron la petición. De hecho, el martes 28 de junio - días antes de la renuncia de Martín Guzmán- el ministro de Hacienda Víctor Fayad recibió a los empresarios en su despacho: "Se mostró muy receptivo, estamos agradecidos de eso. Como aún no se toma la decisión, vamos a continuar debatiendo la chance de modificar este punto", dijo Barbeito.
Después de eso, no sólo los insumos sufrieron fuertes incrementos; sino que algunos proveedores cambiaron las condiciones de pago por parte de las empresas. En concreto, las compañías comenzaron a solicitar que se abonara todo a través de transferencias bancarias, cuando antes eran mucho más abiertas a recibir cheques a plazo, una modalidad más a tono con los períodos que manejan los estados nacional y provincial.
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Actualizaciones mensuales y otra interpretación de la ley
El Estado suele tomarse los sesenta días corridos para pagar en casi todos los proyectos de obra pública. Es uno de los aspectos reclamados por los empresarios, quienes aseguran que la ley sugiere un marco dentro del cual pueden realizarse esos desembolsos, pero que no necesariamente debe esperarse hasta el final. En la práctica, se ejecuta de esa manera desde hace años; pero la aceleración inflacionaria de los últimos meses pone en jaque la continuidad de ese sistema.
"Es importante aclarar esto. No es que se debe pagar sí o sí a sesenta días, sino que se puede hacer en cualquier momento de ese período. En el IPV es en el único ámbito en el que es distinto, y ahí sí se paga antes de los 30", explicó a UNO José Candeloro, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción - Filial Mendoza. "Precisamente, lo que necesitamos es que se achiquen los tiempos a 30 o menos de 45 días. Sería una solución y permitiría sostener ritmos de obra; hoy hay gente que está dudando, inclusive, respecto a empezar a construir", agregó.
Todo este combo redunda en que los valores de los proyectos estén por encima de los precios en que fueron presupuestados originalmente. Parte de ese fenómeno tiene que ver con un suceso particular que ocurre en todas las cadenas de pago argentinas: los empresarios intentan "cubrirse" por las constantes subas de insumos.
Desde el Gobierno, sin embargo, entienden que esas contemplaciones son resuelta
s por las redeterminaciones de montos en la obra pública. Es decir, las adecuaciones de precio atadas a la inflación que se contemplan en todo este tipo de erogaciones estatales y que, en parte, deberían atacar el problema de los incrementos y la especulación.
Se trata de una serie de índices determinados por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia. Un número que posteriormente se aplica a los valores de cada ejecución y es confeccionado en torno a distintos insumos que utiliza el sector. Sin embargo, es otro de los puntos que los empresarios quieren modificar: plantean establecer otro sistema de actualizaciones que se vaya aplicando de manera automática mes a mes, y que contemple los porcentajes en los que hayan subido ciertos productos clave de su materia prima.
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Materiales por encima de la inflación
"Hoy no tenemos precios concretos de nada. Todo te lo cobran 'por las dudas'. Por ejemplo, una planchuela que sale 5 mil pesos, hace días nos la cobraron a 9 mil, pero al mismo tiempo nos dicen que, si esperamos, puede bajar. Todo está así", agregó Candeloro. En Mendoza, se estima que el aumento de los materiales ya supera el 40%; es decir, más alto que la inflación acumulada.
Pero las subas no son el único problema, ya que en muchos casos hay faltantes de insumos o directamente la decisión de los proveedores de no venderlos hasta no tener un panorama más claro de cómo vendrán las listas de precios en los próximos meses. La volatilidad en el tipo de cambio informal también afecta a las transacciones para muchos proyectos privados, con lo que todo el rubro pasa por un contexto de indefinición.
Según la Red Edificar, que aglutina a nueve empresas de la provincia, en junio el incremento fue del 6,7% y aunque se especula que a mediados de julio pueda haya nuevas subas. El cemento, por ejemplo, podría incrementarse en torno al 6% ó 7% antes de fin de mes. Tras los cambios en Economía, algunos valores se van modificando en cuestión de horas.
"Seguramente hay especulación, pero a veces hay aumentos también por desconocimiento o miedo", dijo hace poco el titular de la Red Edificar, Diego Pérez Colman. "La economía es expectativas, que, cuando son malas, atemorizan. El consumo es más oportunista que genuino", agregó.
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