"Me apresuré y cometí un error", explica del otro lado de la línea telefónica en diálogo con Diario UNO. Se llama Sergio Javier Simó, tiene 59 años y es juez laboralista del Gran Mendoza; de hecho integra la Séptima Cámara del Trabajo hace 10 años.
Te puede interesar: Suarez no pagará los aguinaldos en junio y definió un cronograma a partir de septiembre
Renunció al cargo y a los pocos días se arrepintió. Todo sucedió en abril. Como una ráfaga. El usía asegura que nunca dejó de trabajar en su despacho, en el quinto piso del edificio judicial situado en San Martín 322 de Ciudad, junto al Colegio Universitario Central.
Su primer nombre de pila, su apellido y el puesto laboral figuran en la nómina de 21 magistrados mendocinos que dimitieron en lo que va de la gobernación de Rodolfo Suarez. De hecho, ocupa el puesto 18. Hasta ahí, nada extraordinario.
Lo curioso, lo noticiable, es la leyenda que aparece en el último cuadrito de la planilla oficial respecto del juez Simó: "SE RETRACTÓ DE LA RENUNCIA PRESENTADA". Así, en mayúsculas lo dice.
Este proceso de marcha y contramarcha quedó asentado puramente en los papeles: la mencionada planilla de Excell y dos cartas documento que el magistrado despachó a Casa de Gobierno.
La primera, para anunciarle al gobernador que renunciaba para jubilarse desde cuando ANSES le asignara el retiro. La segunda, para dejar sin efecto la primera. Como si nada hubiera pasado.
Pero pasó. Y mucho. El juez Simó lo explica.



