Escándalo por su patrimonio

Frente a las presiones, Manuel Adorni le puso fecha a su informe de gestión e irá el 2 de julio al Senado

El jefe de Gabinete confirmó este martes que se presentará en el Senado, a través de una carta a la vicepresidenta, Victoria Villarruel

Las inconsistencias en sus declaraciones patrimoniales y la erosión interna en el gobierno de Javier Milei, empujaron al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a presentar su informe de gestión en el Senado. Más allá de lo protocolar, quedará frente a frente con la oposición que reclama su salida del gabinete.

Este martes, Adorni adelantó que expondará su informe de gestión el próximo 2 de julio.

La fecha fue comunicada formalmente a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, mediante una nota en la que el funcionario expresó su disposición a cumplir con la obligación establecida por la Constitución Nacional.

"Me dirijo a usted con el fin de poner en su conocimiento mi disposición a concurrir al Senado el próximo 2 de julio para brindar el informe N°146 y cumplimentar lo dispuesto por el artículo 101 de la Constitución Nacional", señaló Adorni en la comunicación oficial.

manuel adorni
Manuel Adorni enfrenta duras acusaciones y hasta el pedido de renuncia por inconsistencias en sus declaraciones patrimoniales.

Manuel Adorni enfrenta duras acusaciones y hasta el pedido de renuncia por inconsistencias en sus declaraciones patrimoniales.

La presentación se producirá en momentos en que distintos bloques opositores y sectores dialoguistas reclaman explicaciones por las inconsistencias detectadas en las declaraciones juradas del funcionario, quien recientemente reconoció la omisión de activos por más de medio millón de dólares.

El argumento de Adorni fue considerado bochornoso por varios sectores de la población. Dijo que ahorró en negro, “como la mayoría de los argentinos”.

Crece la presión en el Congreso

La situación derivó en una serie de iniciativas parlamentarias para interpelar al jefe de Gabinete e incluso avanzar hacia una eventual moción de censura, mecanismo previsto por la Constitución para remover a un funcionario de esa jerarquía.

Tanto en el Senado como en Diputados se multiplicaron los pedidos para que Adorni explique el origen de fondos y bienes que no habían sido incluidos en sus declaraciones patrimoniales.

Ante ese escenario, el gobierno decidió anticipar la presentación del informe de gestión, una medida que busca descomprimir la tensión política y evitar que sectores aliados acompañen los planteos impulsados por la oposición.

mesa politica gobierno adorni
Una parte del gobierno sostiene a Manuel Adorni. Mientras que otra, como Patricia Bullrich, está distanciada por el escándalo de su patrimonio y los ahorros no declarados.

Una parte del gobierno sostiene a Manuel Adorni. Mientras que otra, como Patricia Bullrich, está distanciada por el escándalo de su patrimonio y los ahorros no declarados.

El respaldo de Milei

Pese a las críticas, el presidente Javier Milei ratificó públicamente su respaldo a Adorni y lo mantiene como una de las figuras centrales de su gabinete.

Durante los últimos días, el mandatario volvió a mostrarse junto al funcionario en actividades oficiales y reforzó la señal de apoyo interno frente a los cuestionamientos que llegan desde el Congreso.

Mientras tanto, operadores parlamentarios del oficialismo mantienen negociaciones con bloques aliados para evitar que avance una sesión especial impulsada por la oposición en la Cámara de Diputados.

El antecedente de abril

La última vez que Adorni compareció ante el Congreso fue a fines de abril, cuando defendió la legalidad de sus declaraciones juradas y rechazó cualquier irregularidad en el manejo de su patrimonio.

En aquella oportunidad aseguró haber cumplido con todas las obligaciones previstas por la Ley de Ética Pública y negó haber ocultado bienes o activos.

Sin embargo, semanas después reconoció que no había declarado más de US$500.000 vinculados a ahorros e inversiones realizadas años atrás, una admisión que reactivó las críticas opositoras y abrió un nuevo frente de conflicto político para el gobierno.

Ahora, el jefe de Gabinete deberá volver al Congreso para responder preguntas sobre la administración nacional y, al mismo tiempo, afrontar los cuestionamientos derivados de su situación patrimonial.