La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) reunió a más de 50 empresarios mendocinos, ante los que analizó el posible impacto del nuevo esquema arancelario de Donald Trump, las oportunidades exportadoras de los diferentes sectores y la posibilidad de negocios con empresas norteamericanas.
Empresarios analizaron el impacto del nuevo esquema arancelario de Estados Unidos
La Cámara de Estados Unidos en Argentina brindó un panorama de las negociaciones con Trump. Qué pasará el 1 de agosto con las exportaciones mendocinas

AmCham, la cámara de comercio de Estados Unidos, reunió a empresarios mendocinos.
En una sala del Hualta Winery Hotel, empresarios locales de la vitivinicultura, la agroindustria, el sector energético y metalúrgico, la construcción y la minería, entre otros, compartieron un desayuno y charlas con Alejandro Díaz, CEO de AmCham; el presidente Gustavo Campos; y Eric Olson, consejero comercial de la embajada de Estados Unidos.
“Argentina tiene grandes posibilidades en el mercado norteamericano”, dijo Díaz, aunque reconoció que las decisiones de Trump “rompen con el equilibrio del comercio” y eso tendrá ventajas y desventajas para la industria argentina.
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Nuevo esquema arancelario de Estados Unidos
AmCham abrió una oficina en Mendoza con el objeto de apalancar la región centro de Argentina. Lo que se busca desde aquí es construir puentes entre empresas de Cuyo y empresas norteamericanas para generar oportunidades bicomerciales.
La Cámara cuenta con más de 600 socios entre empresas grandes y medianas tanto de capitales locales como estadounidenses.
Los sectores que más oportunidades de negocio tienen hoy en Estados Unidos son:
- Energía
- Alimentos y bebidas
- Tecnología de información
- Tecnología de producción agrícola y vitivinícola
- Minería
- Manufactura avanzada (metalurgia)
En esa relación bilateral, la preocupación empresaria local pasa por conocer cuáles son las consecuencias de las decisiones proteccionistas del gobierno de los Estados Unidos y cómo siguen las negociaciones con el gobierno nacional de Javier Milei tendientes a que los cambios en aranceles impacten lo menos posible en el mercado exportador argentino.
En virtud de esta inquietud, Alejandro Díaz hizo un poco de historia sobre la política arancelaria de Trump y adelantó cuál es la situación actual.
El nuevo esquema arancelario se implementó el 2 de abril. Estados Unidos estableció un arancel base del 10% para todas las importaciones.
Ese porcentaje general continúa vigente tanto para Argentina como para el resto de los países. Y representa un aumento significativo en comparación con el promedio del 2,5% de arancel aplicado hasta finales de 2024.
Además de ese arancel base, el gobierno de Estados Unidos estableció un esquema de recargos adicionales de entre el 11% y el 50%, según la actividad y el país. Sin embargo, días después de su implementación, decidió suspender por 90 días la aplicación de los aranceles recíprocos a los países que no adoptaron represalias comerciales en su contra y reducir los de China del 145% al 30%.
Desde entonces, Estados Unidos y el resto de los países entraron en negociaciones bilaterales para definir un nuevo esquema arancelario. Argentina es uno de los que se encuentra en esta instancia.
Las posibles actualizaciones se implementarán a partir del 1 de agosto, particularmente para China, Canadá y México. Y potencialmente podrían comenzar a aplicarse retenciones del 30% para la Unión Europea y del 50% para Brasil.
Otros productos que estarán grabados por aranceles serán el acero y el aluminio, con un recargo del 50%, la industria automotriz (25%) y, a partir del 1 de agosto, el cobre (50%).
Esto último, referente al acero y al alumnio es nuevo para Argentina. “En la primera administración de Trump, los cupos se mantuvieron para acero y aluminio y Argentina no sufrió. Pero ahora Aluar, que a diferencia de Techint decidió no instalarse en Estados Unidos, quedará muy complicado para exportar”, explicó el CEO de AmCham.
Qué pasará con las exportaciones de Argentina a Estados Unidos
“Lo que busca Donald Trump es terminar con el desbalance entre el comercio de Estados Unidos y otros grandes países. Lo que pasaba es que el arancel era mucho menor al exportar que al importar y además, algunos países tenían no solo bajas tarifas aduaneras en Estados Unidos sino además altos subsidios para producir en su país de origen”, explicó Alejandro Díaz sobre el detrás de escena de la decisión del gobierno estadounidense.
“El enfoque de Estados Unidos ahora está puesto en debilitar fundamentalmente a China. Eso, mediante dos tendencias emergentes: nearshoring y friendshoring”, agregó.
La primera, ayudando a que el mismo producto que antes Estados Unidos exportaba desde el mercado asiático, se desarrolle en un país cercano, con mayores facilidades de exportar como, por ejemplo, Honduras.
Y la segunda, buscando que países aliados puedan exportarle los productos. Es en esa ventana por donde se puede colar Argentina que, “en principio, asoma en una posición privilegiada para negociar barreras arancelarias”.
Sobre la mesa de negociación, anticipó el CEO de AmCham, hoy se encuentran 14 observaciones. Argentina, dijo, está intentando dar buenas señales y cumplir con la mayor cantidad posible de pedidos de Estados Unidos.
Las puntas de negociación con Estados Unidos
En esa puja de mejoras en las barreras arancelarias, los empresarios están pendientes de tres puntas clave:
- Qué pasará con el 10% de arancel base que ya se aplica
- Si habrá o no una lista de arancel cero con Estados Unidos y qué productos ingresarán en ella
- Y si Argentina podrá o no ser, con algunos productos locales, un nuevo canal estratégico visible con aranceles más beneficiosos.
“Esta última sería una oportunidad para sectores sin arancel cero aunque sería con resultados a largo plazo”, analizó el empresario argentino. Los que podrían entrar en la negociación serían, por ejemplo, productos farmacéuticos o neumáticos.
En principio, parte de lo que surja de esa negociación entre Estados Unidos y Argentina se conocerá el 1 de agosto.
“La lista de arancel cero es confidencial, pero en principio –adelantó Díaz a los empresarios mendocinos interesados- solo incluiría productos o actividades significativas en la masa de exportaciones nacionales”.
Los nuevos aranceles de Estados Unidos y la ruptura del equilibrio
La conclusión de AmCham es que, a partir del nuevo esquema de aranceles, habrá ventajas o desventajas para la industria argentina. La magnitud de ellas dependerá de las listas de arancel cero y las negociaciones a las que pueda arribar el gobierno de Javier Milei.
Y en particular, en casos que tienen que ver específicamente con Mendoza, de la presión o no que pueda ejercer en estas semanas el gobernador Alfredo Cornejo.
“Si perdura el 30% de arancel para Europa, el aceite de oliva nuestro, con arancel cero o como nuevo canal estratégico visible, tendría ventaja sobre el que está subsidiado en España e Italia”, ejemplificó.
A la vez que “si se mantiene el arancel del 50% en Brasil, podría haber ventajas en materia de exportación, pero a su vez podría complicarse el mercado interno porque los productos que no se puedan exportar a Estados Unidos, podrían terminar exportándose a Argentina”.