Lo que las elecciones separan, el fútbol une. Fueron dos horas de puro fútbol, de sufrimiento y de placer. Esto último, siempre y cuando uno no fuese hincha de Rosario Central ni de Boca.
El jueves a la noche, entre las miles de personas que estuvieron en el estadio Malvinas Argentinas, hubo tres que se destacaron: el gobernador Alfredo Cornejo y los intendentes y precandidatos a gobernador por Cambia Mendoza, Rodolfo Suarez y Omar De Marchi.
Fue este último el que retrató el momento en que los tres se encontraron en la platea techada y por un momento se olvidaron del enfrentamiento interno que tiene por un lado a De Marchi y del otro a Cornejo y Suarez.
En los últimos meses hubo halagos y críticas. El hospital de Luján, la precandidatura de Martín Kerchner a intendente de ese departamento y las supuestas presiones para que De Marchi se baje formaron parte del enfrentamiento en los últimos meses. Al mismo tiempo los halagos hacia la gestión de cada uno también han sido parte de esta especie de juego político.
Ninguno dijo de que hablaron, si Cornejo apoyó a Rosario Central o a Boca, si hubo alguna apuesta de por medio en cuanto al partido o hacia las elecciones. Solo como prueba quedó la foto de De Marchi y el hecho de que por un momento no hubo críticas, ni halagos, solo fútbol y una imagen que quedó guardada en el teléfono de uno de ellos.
