La habitual marcha de los miércoles de los jubilados de Mendoza tuvo esta vez un condimento extra cuando sobre el final de la caminata apareció en el centro de la plaza San Martín, Lucas Aguilera, uno de los mendocinos que estuvieron presos en Libia.
Esa detención -de Lucas y de Paula Giménez- se produjo cuando las autoridades de Libia del Este interceptaron un convoy de ayuda humanitaria que tenía por destino Gaza para llevar ayuda a los palestinos afectados por los ataques de Israel.
Aguilera generó un revuelo entre los jubilados. Muchos se sacaron fotos con él y hasta le dieron el micrófono para que dijera unas palabras. Contó entonces parte del calvario que vivió durante ese mes de encierro, criticó las políticas de ajuste de Javier Milei y ratificó su compromiso de seguir apoyando a la población palestina.
La marcha 124 de los jubilados
Pasadas las 11 arrancó la marcha número 124 de los jubilados y pensionados de Mendoza, coordinada por Jubypen. Esta vez los manifestantes extendieron el recorrido ya que fueron hasta la avenida San Martín y luego por Necochea retornaron a la plaza, el punto de partida elegido desde febrero de 2024 cuando se movilizaron por primera vez.
Como es costumbre los reclamos se centraron en contra de Javier Milei y Alfredo Cornejo, por los bajos salarios y por los beneficios perdidos, especialmente en la relacionado con la salud.
Hasta allí llegó Aguilera para saludar y solidarizarse con los jubilados. Dijo que no tenía intenciones de dar un discurso pero ante la insistencia aceptó.
Recordó el activista, de profesión veterinario y de 42 años de edad "que había en el grupo de 10 secuestrados 3 musulmanes, 2 budistas, un católico... Teníamos todos diferentes culturas, religiones, pensamientos y hasta idiomas".
Siguiendo esa línea Aguilera instó a "fomentar ese ese abrazo. Abrazar a la izquierda, al peronista, al campo nacional y popular, al desposeído... para sacar el año que viene al gobierno fascista de Javier Milei y para que en este país reinen la felicidad, la igualdad y la solidaridad".
"La solidaridad no es delito. Seamos solidarios con nuestros jubilados y nuestras infancias que deberían ser central en las políticas públicas", sumó.
Finalmente se refirió a Palestina: "Yo estuve 30 días preso, pero los palestinos hace 80 años que están presos del gobierno sionista de Israel, que está cometiendo un genocidio atroz".






