Tras el feriado largo por el paso a la inmortalidad de Martín Güemes, el caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por supuestos hechos de corrupción volverá a instalarse con fuerza en el epicentro de la agenda política nacional.
El caso Adorni vuelve al centro de la escena política y mediática tras el fin de semana largo
Entre el empuje opositor para la moción de censura y la estrategia del gobierno para defenderlo, el jefe de Gabinete Manuel Adorni ocupará otra vez la atención pública
Mientras la oposición intensifica la presión para sancionarlo mediante el uso de la moción de censura, el oficialismo debate internamente cómo protegerlo o si es conveniente estirar una situación que genera un desgaste diario para la administración de Javier Milei.
El descontento, originado por las polémicas rectificaciones en sus declaraciones juradas para justificar el aumento de su patrimonio, logró unificar al peronismo y a la izquierda, pero además fracturó el blindaje aliado del gobierno. La gran novedad radica en la postura del PRO, conducido en la Cámara Baja por Cristian Ritondo, desde donde intimaron al Ejecutivo a desplazar al funcionario en un plazo de 8 días, amenazando con dar quórum en la sesión pedida por la oposición para el 23 de junio. Por su parte, la UCR y el interbloque Fuerzas del Cambio definirán una posición común entre martes y miércoles.
¿Qué es la moción de censura y cómo se aplica?
Se trata de un mecanismo constitucional introducido en la reforma de 1994 (artículo 101) que faculta al Congreso a exigir la responsabilidad política del jefe de Gabinete -el único funcionario sobre el que aplica-. No requiere demostrar la comisión de un delito, sino que se fundamenta en una decisión estrictamente política. El proceso consta de dos etapas:
- Interpelación: el funcionario es citado al recinto para responder preguntas y defenderse.
- Votación: para efectivizarse, requiere el voto de la mayoría absoluta (la mitad más uno de los miembros totales de cada cámara). Si se aprueba tanto en Diputados como en Senadores, Adorni debería dejar el cargo, aunque técnicamente el presidente Milei podría volver a nombrarlo.
El laberinto reglamentario y la estrategia del desgaste
Pese al fuerte avance de bloques como Unión por la Patria -que en el Senado, bajo la conducción de José Mayans, solicitó una sesión urgente-, la oposición enfrenta un duro desafío técnico. Al llegar los expedientes al recinto sin dictamen, se precisa una mayoría especial de dos tercios para tratarlos, un número hoy inalcanzable.
Por este motivo, la verdadera estrategia opositora apunta a reunir el quórum para aprobar el emplazamiento de las comisiones y obligar al oficialismo a abrir un debate que mantiene bloqueado. Aunque este recorrido demandaría no menos de un mes, desde el propio peronismo admiten que la permanencia de Adorni en el eje de la discusión pública funciona como un factor de desgaste diario ideal para la figura presidencial.



