Pasó la “segunda fecha” de las elecciones en Mendoza y vamos a hacer un análisis bien futbolero al respecto.
Hubo ganadores de ganadores, perdedores de puntos, "lesionados" y vencedores vencidos, pero todos festejaron por igual. Los que no festejaron fueron los de mitad de tabla para abajo, los que se fueron “al descenso” y no pasaron el corte de las PASO. Los otros festejaron “la clasificación a las Copas” sin analizar siquiera que dejaron puntos en el camino.
El “cassette” del fútbol llegó para instalarse en la política y parece que no hay vuelta atrás. Como así tampoco hay vuelta atrás del poco "público" en las canchas… perdón, en las escuelas. Apenas votó algo más del 70% por lo que hay un 30% de votantes por ahí suelto, sin contar los sufragios en blanco (el 3,74% de los que votaron).
Pero volvamos a la “fecha 2” (la primera fecha sería las PASO de San Rafael, San Martín y Tunuyán, que "desdoblaron el desdoblamiento"). Y por supuesto, los números se pueden analizar según quién los mire y acá los políticos sí dejan que los números jueguen a su favor (no los vayás a interpretar distinto porque te ponen el grito en el cielo).
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Hubo un ganador para la gobernación aunque no ganó la “eliminatoria”. Es de "180 minutos" y digamos que fue un “3 a 1”, con un descuento sobre la hora. Deberá cuidarse en "la revancha" porque un 2 a 0 “en la vuelta” lo deja afuera.
Tuvo varios rivales en las PASO. Uno interno que parece que le traccionará “refuerzos” (léase votos) para el “partido de vuelta”. Y también del “equipo rival”. El team rival también tuvo su “partido aparte”. Acá hubo definición para el infarto, con "gol en tiempo de descuento" y conteo de hasta el último voto y hasta "el VAR" involucrado. Que sí, que fue “gol”, que “no pasó toda la línea” hasta que asumieron la derrota. Un bajón pero el reglamento de la AFA… perdón, de las PASO lo dejó afuera. Terminó ganando la candidata que, si bien está “dos goles abajo” si cuenta los porotos de su contrincante interno, no la tiene fácil para la elección general. Aunque dejó su mensaje: no la den por muerta.
Más atrás quedaron los que perdieron votos respecto de elecciones anteriores pero festejaron la “clasificación a las copas” sin autocrítica, los que hicieron silenzio stampa que “se fueron al descenso” y quedaron afuera de las generales.
¿Por qué este análisis futbolero? Porque las elecciones han incorporado lo peor del fútbol: cassette puro en sus protagonistas (rara vez una frase picante o una definición real) durante los "90 minutos" (léase durante todo el domingo), hinchadas partidarias, cánticos de cancha y aplausos y más aplausos de unos a otros (como cuando un futbolista sale del campo de juego), cuando la política no debería ser eso.
Deberán replantearse todos cómo encaran los próximos meses. Hubo algunos que casi sufren un voto castigo en las intendencias (se ve que no aprendieron nada de las elecciones del 2015; no entendieron que la gente no come vidrio y que no les alcanza con salir un mes antes desesperados a pintar sendas peatonales todos los días en calles destruidas o cordones de amarillo donde ya no hay cordones).
Deberán replantearse varios si seguir con el discurso de los Ingalls les es favorable (ese discurso de es "todo bello y color de rosa", cuando no lo es); otros si seguir con la pose de Heidi y el discurso es todo malo, pésimo y peor (cuando no todo lo es); si seguir apostando a figuras nacionales cuando las elecciones están desdobladas y se vota sólo a candidatos de Mendoza; deberán replantearse si esos avisos infumables en YouTube funcionan o son extremadamente perjudiciales (con hacer una encuestita de “¿estás harto de estos avisos?” les bastará). Algunos bajaron un cambio y fueron más realistas, picantes y al hueso y, aunque no les fue del todo bien, ése debería ser el camino. Otros eligieron el camino ideal: hicieron, dieron vuelta su departamento y ni publicidad les hizo falta para ganar.
Deberán replantearse los que están en funciones y quieren seguir en tal si realmente están haciendo las cosas bien (entiendan de una buena vez que la mejor campaña es una excelente o muy buena gestión).
También deberán replantearse si seguir enchastrando el Gran Mendoza, porque no se vio a ninguno de los perdedores (o ganadores) sacar la cartelería con la que ensuciaron todo.
Muchos replanteos para las “5 finales” (o 6 si hay balotaje presidencial) que quedan. Habrá que ver cómo se comportan estos futbolistas… perdón, estos políticos en los próximos meses y si aprenden de sus errores y explotan sus virtudes.
