Luego de que la Justicia condenara a cuatro años y seis meses de prisión efectiva a Luis Lobos por defraudación al Estado, el gobernador Alfredo Cornejo decidió pegarle al PJ y "recordarles" que el ex intendente de Guaymallén militaba en sus filas.
El mandatario dijo querer "escuchar" a los precandidatos a la gobernación peronistas, Alejandro Bermejo y Anabel Fernández Sagasti. "Quiero que los principales dirigentes hablen de estos temas porque si quieren ofrecerse para gobernar Mendoza tienen que tener una opinión sobre Lobos", señaló Cornejo a modo de chicana en un año electoral que va tomando temperatura.
Con ironía, el gobernador lanzó: "¿Ellos creen que es una persecución judicial?, como dijeron antes o no vieron que hay pruebas contundentes de que habían contratado a una persona para trabajar en la casa de su suegra. Una cosa insólita".
Otro dirigente que no se salvó de los picantes comentarios de Cornejo fue el intendente de Lavalle, Roberto Righi, quien ya fue imputado en la causa que investiga la fiscal Gabriela Chaves sobre la cooperativa Tupac Amaru, por la construcción de viviendas sociales.
