Son cinco los intendentes mendocinos que en sus tierras tienen viviendas que comprometió, arrancó y paralizó la Nación, y que quedaron fuera del convenio que el gobernador Alfredo Cornejo firmó con el jefe de Gabinete Guillermo Francos para la continuidad de obras nacionales en la provincia.
Se trata de casi 1.200 viviendas repartidas en barrios con diferente grado de avance. Fueron pactadas de manera directa por los municipios con la Nación y entonces son los intendentes los que ahora golpean puertas para intentar que las obras continúen.
Muchas de esas casas están hasta pintadas.
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Barrios fantasma
"Finalizamos la firma de un convenio por obras y viviendas con el Gobierno nacional", decía el gobernador Cornejo hace un par de semanas. Pero esas viviendas son solo 156. El grueso de las casas comprometidas en Mendoza seguirán paralizadas, a menos que los intendentes puedan destrabarlas, acordar con las constructoras y/o conseguir financiamiento.
La situación es compleja.
Tunuyán, Guaymallén, Santa Rosa, Lavalle y Maipú son los departamentos que hoy tienen barrios levantados pero sin terminar.
"Estuve a punto de firmar el contrato en agosto pero no lo hice porque vi lo que se podía venir", dice Fernando Ubieta, intendente de La Paz que tuvo la posibilidad de acordar una inversión en viviendas con el Gobierno de Alberto Fernández en plena etapa electoral y prefirió dejarlo pasar. Hoy, con el diario del lunes, se dio cuenta de que hizo bien.
Las gestiones de los otros intendentes dieron sus frutos antes y es por eso que en departamentos como Santa Rosa o Tunuyán hay casas casi listas, en predios con seguridad para evitar usurpaciones.
Según el relevamiento que hizo Diario UNO, el municipio de Flor Destéfanis, uno con mayores problemas habitacionales según el último informe del Conicet, tiene el Barrio Municipal de 76 viviendas a punto de terminar.
Las obras comenzaron en noviembre de 2022 y quedaron paralizadas con un 91,23% de avance. Falta solo una certificación del Gobierno nacional para finalizar el barrio.
Destéfanis está esperanzada. Pudo contactarse con gente de Nación y la puerta quedó abierta.
También a punto de terminar hay 300 viviendas en Tunuyán. El intendente Emir Andraos fue recibido en Buenos Aires por funcionarios de la Secretaría de Vivienda y Hábitat, que le aseguraron que se están evaluando cofinanciamientos con privados o unidades ejecutoras (gobiernos provinciales o municipales) para poder continuarlas.
Ese paquete está dentro de uno mayor, de 49.000 casas repartidas en todo el país por lo que así como Andraos, hay otros tantos intendentes rogando por la reactivación.
En este caso, el barrio tiene un 80% de avance y las empresas dejaron de cobrar certificados desde octubre. A pesar de ello, la obra -que también incluye los servicios- continúa con un mínimo de actividad.
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El caso de Maipú
Matías Stevanato que más viviendas logró "sacarle" a la Nación durante la gestión anterior. "Desde diciembre desde 2015 no hay Plan de Viviendas para Maipú por parte de la Provincia", decían desde la Municipalidad en ese entonces, cuando la pandemia empezaba a quedar en el olvido.
Entre un programa y otro, acabaron acordando con Nación la construcción de 400 casas en el departamento.
"La Nación hacía un aporte directo a las empresas contratistas y se cortó de golpe", dijeron a Diario UNO.
"Se paralizaron las obras porque la Nación dejó de mandar los fondos a los privados. El porcentaje de avance es variado", aportaron sin más detalles.
El diálogo con el Gobierno de Javier Milei por esas viviendas, que solucionarían la vida de 400 familias, hoy es nulo.
Lavalle, por dentro y por fuera
Lavalle es uno de los departamentos que resultó más beneficiado con el acuerdo que Cornejo hizo con la Nación para la continuidad de obras en Mendoza. Allí están ubicadas las primeras 14 viviendas que se seguirán este año y que, según calculan desde Casa de Gobierno, podrían incluso entregarse antes de diciembre.
Allí también hay otras 9 de otro barrio, con 65% de avance, que también quedaron dentro del convenio provincial.
El financiamiento de todas ellas fue acordado en su momento con intervención del Instituto Provincial de Vivienda (IPV); pero por fuera de ello, de manera directa con Nación, el municipio pactó 81 casas más.
Y son esas las que están en "problemas".
Se trata otros dos barrios fantasma, uno de 35 viviendas y otro de 46, que están en un 80% de avance y quedaron paralizados.
"Nosotros no tenemos cómo continuar esas obras, pero entiendo que la Nación quedó en contacto con el Gobierno provincial para hallarle una solución al tema del financiamiento", reveló el intendente Edgardo González.
El Procrear II de Guaymallén
Durante la gestión del mendocino Martín Hinojosa al mando del Instituto Nacional Vitivinicultura (INV), se formalizó la cesión de un predio -un ex club- de 95.000 metros cuadrados ubicado en calle Tirasso y las vías del Ferrocarril General San Martín al fideicomiso Procrear para la construcción de un desarrollo urbanístico de 504 departamentos.
El objetivo inicial era que, de ese total, la mitad de las unidades fueran para los propios trabajadores del INV.
Finalmente, según pudo saber Diario UNO, en la licitación que realizó Procrear entraron 336 departamentos de 1 y 2 dormitorios y fueron esos los que se empezaron a construir. Las torres del INV lograron un 23% de avance. El último certificado se pagó en noviembre y desde entonces la obra no se movió.
En este caso particular, la labor a la que se comprometió Guaymallén -durante la gestión de Marcelino Iglesias- fue encargarse de la urbanización, acelerar las factibilidades y, ya durante la construcción, hacer los controles pertinentes.
El intendente Marcos Calvente formalizará el reclamo por la continuidad de la obra ante la Secretaría de Vivienda y Hábitat, aseguraron desde la comuna.
También desde el municipio sembraron algunas dudas respecto del acuerdo inicial de cesión por parte del INV, aunque el propio Hinojosa, que fue quien firmó la donación de los terrenos, confirmó que la documentación está en orden y que eso permitió que las obras comenzaran.
Ante la paralización de las mismas, el expresidente del Instituto planteó una realidad en el tire y afloje por la obra pública: "Dentro de un año, la Nación va a tener que tomar una decisión: o retoman las casas que dejaron a medio hacer o bajan los impuestos".
La reactivación que acordó Cornejo
Las viviendas que la Nación se comprometió a reactivar en Mendoza son parte de programas como el Casa propia o el Reconstruye.
Según señalaron desde el Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, se trata de 156 casas convenidas por la gestión nacional y el Gobierno de la provincia en gestiones anteriores.
La reactivación no será inmediata pero se espera que este año se finalicen 14 viviendas ubicadas en Lavalle.
Dentro del acuerdo quedaron otras 9, también de ese departamento; 41 ubicadas en Rivadavia, que alcanzaron más del 55% de la construcción y otras 24 de San Martín que están en más del 45%.
El convenio compromete también a la Nación a retomar 43 viviendas de Tupungato que dependen del programa Reconstruir y que están a la mitad; y otras 25 de Santa Rosa, que apenas tienen más del 30% de avance.
En estos casos, para lograr la continuidad de las obras, lo que acordó Mendoza fue hacerse cargo de parte del financiamiento.
El gobernador Alfredo Cornejo confirmó que "el 60% del financiamiento lo va a poner Mendoza para terminar esas viviendas que hoy corren riesgo de ser vandalizadas o usurpadas porque están a medio terminar".
Según pudo saber Diario UNO, lo que saldrá de la caja provincial será una cifra cercana a los $2.500 millones.
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