La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ocupó la sede central de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en la Ciudad de Buenos Aires luego de confirmarse la desvinculación de 170 empleados del organismo, en el marco de la reducción de personal que lleva adelante el gobierno nacional.
ATE ocupó la sede de Energía Atómica ante los despidos de 170 empleados
ATE protestó en el edificio central tras la desvinculación de profesionales técnicos, científicos y administrativos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)

Hubo forcejeos entre Gendarmería y trabjadores de la CNEA tras el anuncio de despidos.
El conflicto escaló cuando decenas de trabajadores se concentraron en el edificio ubicado sobre la avenida del Libertador. Según informaron fuentes gremiales, la decisión de ocupar las instalaciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica busca visibilizar el reclamo por la reincorporación de los despedidos y abrir una mesa de negociación formal.
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Desde el sindicato señalaron que los telegramas afectaron a personal contratado, muchos de ellos con más de una década de antigüedad en la institución. La protesta incluyó asambleas permanentes en los accesos principales, aunque aclararon que no se interrumpió la seguridad de las instalaciones nucleares de la entidad científica.
El impacto en la Comisión de Energía Atómica
La reducción de personal generó profunda preocupación debido al perfil técnico de los afectados. Las bajas impactan en proyectos estratégicos de la Comisión de Energía Atómica, como el reactor Carem-25 y el RA-10, desarrollos clave para la producción de radioisótopos médicos y la generación de energía nucleoeléctrica.
Voceros sectoriales advirtieron que la pérdida de profesionales calificados representa un retroceso para el desarrollo tecnológico e industrial de la Argentina. Delegados de ATE manifestaron que estas medidas de ajuste comprometen la soberanía, al paralizar líneas de investigación que posicionaban al país como un referente regional en el área nuclear.
Ajuste en la Comisión de Energía Atómica
El recorte de vacantes en la entidad forma parte del plan de reestructuración general que el Poder Ejecutivo implementa en diferentes ministerios y organismos descentralizados. Fuentes oficiales justificaron la medida en la necesidad de auditar el Estado y optimizar el gasto público, argumentando que los contratos dados de baja no contaban con tareas debidamente asignadas.
Las autoridades de la Comisión de Energía Atómica mantuvieron guardias mínimas para garantizar la continuidad de las funciones críticas de la planta. Desde la conducción gremial adelantaron que, si no se establece una instancia de diálogo, las medidas se replicarán en los centros atómicos de Ezeiza y Bariloche.
La paralización de las tareas de investigación científica genera incertidumbre en el sector, ya que la comunidad internacional observa con atención el freno al desarrollo nuclear argentino. Los trabajadores aseguraron que mantendrán la permanencia de manera pacífica hasta obtener una respuesta concreta por parte de los funcionarios de la Secretaría de Energía.
Fuentes del Ministerio de Economía indicaron que no se revisarán las cesantías, ratificando la política de austeridad fiscal en todas las dependencias del sector público. El sindicato, por su parte, busca el respaldo de legisladores nacionales para frenar el vaciamiento de un organismo que consideran vital para el crecimiento industrial.