Esa apelación amenaza con retrasar la salida de la cárcel de Buzali para cumplir la medida de arresto domiciliario en una residencia que fijó en un Club de Campo en la localidad de City Bell.
La jueza Garmendia dispuso en "una medida morigeradora a la prisión preventiva, bajo la modalidad de prisión domiciliaria, con monitoreo electrónico por parte del Servicio Penitenciario Bonaerense".
La decisión que incluye "la prohibición de conducir vehículos automotores" y obliga a Buzali a "la realización de tratamiento psicológico por vía remota".
La jueza subrayó en el párrafo final de la resolución que la morigeración de la prisión "se hará efectiva una vez que adquiera firmeza".
Ese condicionamiento implica que la excarcelación de Buzali no se hará efectiva hasta que el fallo de Garmendia quede firme, lo que no puede ocurrir hasta tanto no se evacue la apelación que anunció el abogado de la querella.
Además, hay otros trámites procesales que pueden demorar la salida de la cárcel, como la verificación de que no se registren otros impedimentos legales, por ejemplo otra causa penal en la que se haya ordenado su detención.