Alberto Fernández busca un punto de inflexión. El Presidente considera que su discurso del domingo 1° de marzo ante la Asamblea Legislativa, y sus pasos posteriores, deben ser un antes y un después para demostrar que el Gobierno retomará la iniciativa y saldrá del letargo y la inacción que le critican los “compañeros” kirchneristas y algunos propios. Buscará exhibir una gestión hiperactiva que “arranque” con nuevos anuncios, proyectos de ley y programas de reactivación del mercado interno y de creación de empleo.
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“Necesitamos resolver el problema de la deuda para saber con qué recursos contamos. Pero luego de eso habrá muchas políticas activas, de reactivación del mercado interno, de las Pymes y estimulación de la inversión y del empleo”, dijo a A24.com un funcionario que convive con el Presidente en el primer piso de la Casa Rosada.
“El domingo Alberto pronunciará un discurso fundacional de las bases de su gobierno, donde habrá proyectos nuevos y nuevas medidas económicas”, señaló otra alta fuente oficial. Por ahora esos anuncios, más allá de algunos trascendidos como el aborto, las retenciones y la reforma judicial, se mantienen guardados bajo siete llaves. El Presidente sólo los comparte con su mesa chica: el jefe del Gabinete, Santiago Cafiero, y los secretarios de legal y Técnica, Vilma Ibarra; de la Presidencia, Julio Vitobello, y de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz.
En el corazón del mensaje que quiere dar Fernández al Congreso se gesta la idea de hacer un llamado para dejar atrás la grieta aunque está claro que con lo que se vivió este jueves en Diputados en el enfrentamiento de Cambiemos con el oficialismo difícilmente el Presidente pueda apaciguar los caldeados ánimos en el Parlamento.
De allí que en las reuniones que el Presidente mantuvo con Cafiero, Béliz y Vitobello se mencionó la idea de hacer un fuerte énfasis en la unidad nacional desde hechos concretos como la convocatoria al Consejos Económico Social o el Consejo de Lucha contra el Hambre. En esta línea es que el Presidente no se quiere detener demasiado en hablar de la herencia recibida por Macri para no generar mayor malestar en las filas de Cambiemos.
También será parte del eje discursivo de Fernández en el Congreso la decisión de la Argentina de avanzar de una vez en la negociación de la deuda “sin ajustes y con sinceridad”, como reiteró un ministro. El sustento de este tramo del mensaje presidencial se lo dio el comunicado del FMI que mencionó la idea de que la deuda “no es sostenible” y pidió a los bonistas una “contribución apreciable”.
Por otra parte, Fernández dará anuncios relacionados con la política social y la lucha contra la pobreza. En este sentido, desde el Ministerio de Desarrollo Social que lidera Daniel Arroyo ya le acercaron propuestas concretas para la generación de nuevos créditos a los emprendededores, el fomento de un plan de trabajo genuino y la puesta en marcha de todo el plan de la tarjeta alimentaria que ya lleva distribuidas 600.000 tarjetas para más de un millón de personas en situación vulnerable.
Otro de los anuncios que podría ofrecer el Presidente y que ayer dialogó con su equipo está relacionado con el plan del Ministerio de Obras Públicas de Gabriel Katopodis. Se perfila así un programa de lanzamiento de obras de tendido de red cloacal, agua potable y vivienda que quedaron rezagadas de la era macrista.
