Buenos Aires

Una funcionaria judicial fue acusada de intentar el crimen de su hijo al meterle papeles en la boca

La mujer intentó matar a su hijo tras cometer el crimen de sus propia madre también mediante asfixia

En la madrugada del 7 de abril pasado, un hecho de extrema violencia conmocionó al partido bonaerense de Tigre. No sólo porque una mujer quedó detenida por el crimen de su madre e intentar asesinar también a su hijo, sino porque la acusada es funcionaria judicial.

Una abogada de aproximadamente 50 años -se reserva su identidad-, funcionaria de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico, fue imputada por el homicidio agravado por el vínculo de su madre, de 79 años, y por la tentativa de homicidio agravado por el vínculo contra su hijo adolescente.

Un juez dictó su prisión preventiva a pedido de la Fiscalía alrededor de 40 días después del suceso. La mujer sospechada de los crímenes permanecía en licencia psiquiátrica al momento de los hechos.

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El crimen apuntó contra la propia hija de la víctima. Imagen ilustrativa.

El crimen apuntó contra la propia hija de la víctima. Imagen ilustrativa.

La funcionaria que cometió el doble crimen

Según la reconstrucción judicial, alrededor de las 3:40 la acusada llamó a su hermana y le dijo textualmente: “Me mandé una cagada. La policía está afuera”, antes de cortar la comunicación. Al llegar al domicilio en Don Torcuato, encontraron a la anciana sin vida en una habitación, con una almohada sobre el rostro y manchas de sangre en la cara, nuca y manos. La autopsia determinó que la causa del crimen fue asfixia mecánica por obstrucción de vía aérea: había sido ahogada con dos medias tipo soquetes.

El hijo de la supuesta autor del crimen, de 14 años, logró escapar y alertar a las autoridades. En su llamado al 911 relató que se despertó cuando su madre estaba sobre él, intentando ahorcarlo al introducirle papeles en la boca. Tras un forcejeo, escapó, avisó a un tío y pidió ayuda.

Antes del crimen, la funcionaria judicial se encontraba con licencia psiquiátrica tras un episodio previo en el que fue hallada en su automóvil en un descampado de Escobar, con cortes en las muñecas. Su madre, quien residía habitualmente en Santa Clara del Mar, se había trasladado temporalmente a la vivienda de Don Torcuato para acompañarla y asistirla.