Un acto tan cotidiano como querer tomar una ducha puede desencadenar una tragedia En Buenos Aires, en San Fernando, una maestra encendió el interruptor de la luz para bañarse y el calefón estalló por una fuga de gas.
Una fuga de gas que terminó con la vida de una maestra: el calefón estalló cuando se iba a bañar
La maestra de 44 años falleció luego de permanecer internada una semana en estado crítico y con quemaduras graves

Una fuga de gas que acabó con la vida de una maestra.
Una fuga de gas con previo aviso y con advertencia por parte de la inquilina acabó con su vida luego de una explosión. Jesica Coria, la maestra de 44 años de la localidad bonaerense de Virreyes, ya venía sintiendo olor a gas desde hace varios días y había advertido al dueño del departamento.
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La maestra vivía con dos de sus tres hijos en el departamento donde se produjo la fuga de gas y su posterior muerte por explosión.
El propietario del departamento prometió ocuparse del asunto y arreglar la fuga de gas pero nunca lo hizo. Jésica encendió la luz del baño días después cuando se iba a bañar y el calefón explotó por acumulación de gas.
Por una fuga de gas y una explosión: la muerte de la maestra
La explosión se produjo el viernes 27 de abril en zona norte de la provincia de Buenos Aires.
Jésica tenía 44 años y tres hijos de 7, 18 y 22. Era maestra en tres instituciones educativas y acompañante. Además, estaba estudiando y cursaba luego de trabajar.
El día de la explosión, Jésica había dejado a sus hijos en la habitación al cuidado del mayor, mientras ella tomaba una ducha. El calefón explotó apenas encendió el interruptor.
La maestra salió corriendo a la calle envuelta en llamas y una vecina logró tirarle una sábana mojada para detener el fuego.
Luego de que el calefón explotara por acumulación de gas, la maestra permaneció internada una semana en la Clínica Santa Juana de Arco. Las quemaduras de casi el 60% de su cuerpo le causaron la muerte el 3 de abril.
Pedido de justicia: la maestra había advertido sobre la fuga de gas
Tras un mes de su muerte, la familia de Jésica organizó una marcha para pedir justicia. El hombre y propietario del departamento sabía perfectamente que existian problemas con el gas en el complejo.
La madre de la maestra y víctima de la tragedia explicó que en la zona y el complejo de departamentos viven 8 familias más que podrían estar corriendo peligro.