El 22 de enero un camión proveedor de soda cáustica derramó 8.000 litros de esa sustancia sobre la calle Salas al 150 en el departamento de .
El derrame se produjo fuera de los establecimientos conserveros que utilizan la soda cáustica como elemento para elaborar productos de temporada como la conserva de durazno.
El accidente sucedió pasadas las 8 cuando dos camiones viajaban por esa arteria con destino a las fábricas La Gioconda y La Colina. Antes de arribar a su destino, una mala maniobra del conductor de uno de los camiones que se dirigía a La Colina produjo una falla técnica que provocó el derrame sobre el asfalto y la calzada de la calle Salas.
Como consecuencia del derrame, que de milagro no ingresó en los canales de riego, personal de Bomberos y Defensa Civil inició tareas para despejar la calle de esta sustancia inflamable.
Se cortó la calle para limpiar la zona y se colocó un generador eléctrico para sacar el resto de la soda cáustica del camión y trasladarla al otro vehículo de la misma empresa.
Luego, ese absorbente se levantó con palas y se colocó en un contenedor y Medio Ambiente se encarga de colocarlo en un lugar para que se degrade naturalmente sin afectar a personas. Luego se hizo una lluvia con agua para neutralizar vapores.
El operativo duró toda la mañana y no hubo personas afectadas o intoxicadas por la sustancia.
Luego del incidente, uno de los camiones llevó el componente químico a ambas plantas elaboradoras que no fueron afectadas por el derrame de este tóxico.
Lo cierto es que ninguna de las fábricas, La Gioconda y La Colina, tuvieron responsabilidad en el hecho y no fueron contaminadas por este derrame que ocurrió fuera de sus predios.
En particular, La Gioconda no está involucrada en el accidente y en ningún momento el producto químico afectó sus instalaciones porque el accidente sucedió a unas cuadras del predio ubicado en Mitre y Salas a metros de la Rotonda de la Copa en uno de los ingresos a la ciudad de San Rafael.