Lo que comenzó como una aparente colisión de tránsito sobre la avenida Costanera terminó por destapar uno de los femicidios más atroces registrados en San Juan. Gemma Giselle Álvarez (34) fue perseguida, emboscada y brutalmente atacada por su ex pareja, Matías Ezequiel Marín, cuando se dirigía a su trabajo en motocicleta. El imputado utilizó el automóvil con el que trabajaba como chofer de aplicación para acorralarla y provocar su caída antes de agredirla.
Un ataque brutal, 31 heridas y un horror que pudo evitarse: "La mujer se fue yendo de a poco"
La provincia de San Juan continúa conmocionada por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez, emboscada y asesinada a puñaladas por su ex pareja, Matías Ezequiel Marín. Se conocieron los estremecedores relatos de los testigos
El avance de la causa judicial, instruida por la UFI Delitos Especiales, confirmó que la autopsia contabilizó 31 heridas cortopunzantes en el cuerpo de la víctima, revelando el encarnizamiento del ataque.
El arma homicida y los tres testigos clave de la emboscada
Durante la audiencia de formalización, los fiscales Nicolás Schiattino y Rodrigo Cabral confirmaron un hallazgo determinante para el expediente: el secuestro de un cuchillo tipo Tramontina de 25 centímetros con restos de sangre. La hoja fue localizada en un descampado cercano a la escena del crimen, donde la fiscalía sostiene que Marín la descartó mientras huía a campo traviesa.
La reconstrucción de la emboscada se sostiene sobre el testimonio de tres testigos fundamentales:
- Un efectivo penitenciario: Presenció el momento exacto de la embestida mientras se desplazaba hacia su lugar de trabajo.
- Un empleado municipal: Acudió de inmediato a socorrer a la víctima al escuchar sus gritos desesperados.
- Un agente policial: Se encontraba realizando tareas de adicional en la central eléctrica contigua al Predio Costanera Ferial y realizó un disparo de disuasión al aire para intentar frenar la agresión.
"Estaba boca abajo, aferrada a una mochila": el desgarrador auxilio del policía
El relato del efectivo policial que intervino en el lugar aportó los detalles más dramáticos sobre los últimos minutos de vida de Gemma. El agente admitió que en un primer momento no sospechó la gravedad de lo que sucedía: “Pensé que era un choque común. Vi la moto siniestrada con el auto, pasé despacio y observé que no había nadie en ninguno de los vehículos. Nunca pensé que lo que había pasado era esto”.
Al avanzar unos metros, observó que la víctima le hacía señas con la mano desde el suelo. Sin embargo, al enfocar la zona con su linterna, el agresor extrajo un arma de fuego y disparó contra el uniformado: “Lo único que llegué a hacer fue tirarme cuerpo a tierra y cubrirme con el auto que estaba ahí”, recordó sobre el momento en que debió cubrirse junto a otro motociclista.
Una vez que Marín escapó a pie internándose en el descampado, el agente y el civil corrieron hacia Gemma: “Estaba boca abajo, aferrada a una mochila”, relató el efectivo al describir la escena, marcada por una grave herida punzante en el cuello.
A pesar de los esfuerzos de contención mientras coordinaban con el 911, la pérdida de sangre resultó fatal: “Lo único que atiné fue a hacerle un tapón para contener la hemorragia. El civil que estaba conmigo me ayudaba mientras yo hablaba con el 911 y daba indicaciones. De a poquito la mujer se fue yendo”, lamentó el uniformado.
Una denuncia previa desoída y la detención en Chimbas
El trágico final de Gemma puso al descubierto una falla crítica en los mecanismos institucionales de protección. La víctima había radicado una denuncia por violencia de género contra Marín el 1 de julio de 2026 —exactamente 29 días antes del crimen— en la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG, instancia en la que solicitó medidas de protección que jamás llegaron a materializarse.
Tras el crimen, la Policía de San Juan desplegó un operativo que culminó con la localización del prófugo en una vivienda de la Villa Obrera, en el departamento de Chimbas. Al momento de la irrupción policial, el sospechoso intentaba autolesionarse, por lo que debió recibir asistencia médica. Asimismo, durante su traslado, vecinos del sector intentaron lincharlo al reconocerlo.
"Te amo, pero tenés que pagar las consecuencias": la desgarradora postura de la hija del imputado
Mientras la causa avanza bajo la supervisión del fiscal Iván Grassi, el entorno familiar del acusado hizo pública su conmoción. La hija mayor de Marín compartió el video del arresto de su padre en redes sociales y publicó un contundente descargo en el que ratificó el afecto filial, pero exigió justicia: “Te amo, te amo y te amo, pero tenés que pagar las consecuencias”.
En una serie de mensajes, la joven expresó la perplejidad que embarga a su familia: “Mi vida te amo yo, pero ¿qué locura te pasó por la cabeza, pa?”. Al mismo tiempo, dedicó palabras de despedida hacia la víctima, con quien mantenía un estrecho lazo afectivo: “Siempre te voy a querer, extrañar y recordar como la mujer que fuiste con nosotros. Espero que ahora descanses en paz, Gemma de mi corazón. Siempre estarás en mí. Mandá muchas fuerzas a tu familia y principalmente al amor de tu vida, la Luchi”.
Ante las repercusiones públicas del caso, la joven pidió empatía para los menores afectados: “No es por defender lo indefendible, sino que más respeto porque las dos familias estamos pasando un dolor grandísimo, y más por las hijas, que nos duele por Gemma y por nuestro papá”.
Un año de prisión preventiva y un manuscrito en la escena
Durante la audiencia de formalización, el juez de Garantías Sergio López Martí otorgó el pedido de la fiscalía y dictó un año de prisión preventiva para Marín, medida que deberá cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial mientras se desarrolla la investigación penal preparatoria. La imputación recayó sobre la figura de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, delito que prevé como única sanción la prisión perpetua.
Entre los elementos probatorios incorporados se destacan las grabaciones de las cámaras de seguridad que registraron la persecución previa y un manuscrito hallado en la vivienda del acusado con el mensaje: "No aguanto más esta situación, perdón a mi madre y a mis hijas".
Durante la jornada judicial, Marín prefirió llamarse a silencio. Asistido por su abogada defensora, María Filomena Noriega, solicitó un cuarto intermedio alegando falta de aire, aunque posteriormente rechazó recibir asistencia médica y la sesión concluyó con la ratificación de su detención firme.
En pocas palabras
- Femicidio en San Juan: Gemma Giselle Álvarez fue asesinada a puñaladas por su ex pareja, Matías Ezequiel Marín, tras ser emboscada.
- Detalles del ataque: La autopsia reveló 31 heridas y se secuestró un cuchillo Tramontina de 25 centímetros con restos de sangre.
- Fallos institucionales: La víctima había denunciado a su agresor previamente, solicitando medidas de protección que no se materializaron.







