Crimen

"No aguanto más esta situación, perdón a mis hijas": la carta hallada en la casa del autor del brutal femicidio

El escrito fue secuestrado durante los allanamientos en la vivienda de Matías Ezequiel Marín tras el atroz crimen en San Juan. La autopsia confirmó que la víctima recibió 31 puñaladas

La investigación judicial por el brutal femicidio de Gemma Giselle Álvarez (34) en la provincia de San Juan sumó evidencias reveladoras que complican de manera definitiva la situación procesal del único acusado, Matías Ezequiel Marín. Entre los elementos probatorios incorporados al expediente conducido por la UFI Delitos Especiales, se destaca el hallazgo de un manuscrito dejado por el agresor en su propia vivienda antes de ser capturado, con una frase categórica: "No aguanto más esta situación, perdón a mi madre y a mis hijas".

El escrito se suma al relevamiento de cámaras de seguridad que registraron la persecución previa y al secuestro de un cuchillo tipo Tramontina de 25 centímetros con restos de sangre, localizado por los peritos en un descampado cercano a la escena del crimen por donde el imputado escapó a pie.

Emboscada en la Costanera: 31 puñaladas y el ataque a un policía

El ataque ocurrió cuando Gemma se desplazaba en motocicleta hacia su lugar de trabajo. Marín utilizó el automóvil con el que se desempeñaba como chofer de aplicación para acorralarla sobre la avenida Costanera, provocando su caída al asfalto para luego arremeter contra ella. El informe definitivo de la autopsia confirmó el encarnizamiento de la agresión: la víctima sufrió 31 heridas cortopunzantes que le causaron la muerte de forma instantánea.

Entre los testigos hay un policía que pensó primero que había sido un accidente, pero cuando vio lo que estaba ocurriendo, extrajo su arma y disparó al aire. Tras escuchar la detonación, el agresor extrajo un arma de fuego de entre sus prendas y disparó contra el efectivo policial, obligándolo a tirarse al suelo y cubrirse detrás de un vehículo junto a otro transeúnte antes de huir a campo traviesa.

"Estaba boca abajo, aferrada a una mochila": los minutos finales de la víctima

El relato del policía que asistió a Gemma aportó la reconstrucción más impactante de la jornada. El agente explicó que en un principio creyó estar ante un incidente vial de rutina: “Pensé que era un choque común. Vi la moto siniestrada con el auto, pasé despacio y observé que no había nadie en ninguno de los vehículos. Nunca pensé que lo que había pasado era esto”.

Tras el intercambio de disparos y la fuga del atacante, el uniformado corrió a brindar auxilio: “Estaba boca abajo, aferrada a una mochila”, detalló sobre el estado de la joven, quien presentaba un profuso sangrado en el cuello.

A pesar de los intentos desesperados por realizarle un torniquete de emergencia mientras solicitaba la llegada del 911, la gravedad de la lesión resultó irreversible: “Lo único que atiné fue a hacerle un tapón para contener la hemorragia. El civil que estaba conmigo me ayudaba mientras yo hablaba con el 911 y daba indicaciones. De a poquito la mujer se fue yendo”, lamentó el uniformado.

Una denuncia previa que la Justicia no quiso escuchar

Las actuaciones judiciales constataron que Gemma había presentado una denuncia por violencia de género contra Marín el 1 de julio de 2026 —exactamente 29 días antes del asesinato— ante la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG, donde solicitó medidas de protección que jamás llegaron a notificarse o ejecutarse.

Tras el crimen, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de rastreo que culminó con la localización del sospechoso en un inmueble de la Villa Obrera, en el departamento de Chimbas. Al momento de la irrupción policial, el hombre intentaba autolesionarse para evitar la detención. Durante el traslado, vecinos del vecindario reconocieron al prófugo e intentaron lincharlo antes de ser contenido por las autoridades.

"Te amo, pero tenés que pagar las consecuencias": el dolor de la hija del femicida

En medio del impacto social, la hija mayor del acusado rompió el silencio mediante una serie de descargos en redes sociales. Junto al video que captó el arresto de su padre, la joven condenó el accionar del agresor: “Te amo, te amo y te amo, pero tenés que pagar las consecuencias”.

Asimismo, la joven expresó la perplejidad de su entorno tras el brutal desencadenamiento de los hechos: “Mi vida te amo yo, pero ¿qué locura te pasó por la cabeza, pa?”. En el mismo mensaje, despidió con afecto a Gemma, con quien compartían la crianza de una hermana menor: “Siempre te voy a querer, extrañar y recordar como la mujer que fuiste con nosotros. Espero que ahora descanses en paz, Gemma de mi corazón”.

Ya detenido, el acusado fue imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, figura penal que contempla como única sanción la prisión perpetua.

Asimismo, el femicida se negó a prestar declaración indagatoria. Si bien alegó una descompensación por falta de aire para solicitar un receso, posteriormente rechazó la atención médica y la audiencia reanudó su curso.

Finalmente, el magistrado dio lugar al requerimiento de la fiscalía y dictó un año de prisión preventiva contra Matías Marín, medida cautelar que deberá cumplir alojado en las instalaciones del Servicio Penitenciario Provincial mientras se desarrolla la investigación penal preparatoria.

En pocas palabras

  • Hallazgo revelador: Se secuestró una carta del autor del femicidio de Gemma Álvarez en su vivienda.
  • Evidencia crucial: La carta, junto a un cuchillo con sangre y cámaras de seguridad, complican al acusado Matías Ezequiel Marín.
  • Hecho brutal: El informe forense confirmó 31 puñaladas y el ataque a un policía durante la emboscada en la Costanera de San Juan.
Resumen generado por Thinkindot AI

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