Fernando Báez Sosa fue asesinado el pasado sábado en la puerta del boliche LeBrique de Villa Gesell. Un grupo de rugbiers lo golpeó hasta la muerte. Por el homicidio, hay diez jóvenes imputados y siete de ellos ya fueron reconocidos por testigos.
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Las cámaras de seguridad del boliche registraron cómo Fernando fue sacado por los guardias de seguridad hacia la calle minutos antes de ser asesinado a golpes por un grupo de rugbiers.
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En el video el joven aparece con la camisa rota a raíz de una discusión con el grupo de rugbiers en la pista del boliche.
Siguiendo el protocolo de seguridad, los patovicas sacaron a Fernando y a sus amigos por la puerta principal. A los rugbiers los expulsaron por otra salida a través de la cocina.
Las nuevas imágenes fueron difundidas por Canal 13 y corroborarían la hipótesis del fiscal que entiende que los jóvenes rugbiers planearon una emboscada fatal para Fernando.
Uno de los principales sospechosos, Máximo Thomsen (20), fue reconocido de manera fotográfica por dos de los tres testigos como una de las personas que le pegó a Fernando en la calle.
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Además de Thomsen, los hermanos Ciro y Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Viollaz, Comelli y Benicelli (otros de los reconocidos), permanecen detenidos Alejo Milanesi (20), Juan Pedro Guarino (19) y Blas Cinalli (18).
Los diez rugbiers están imputados por el delito de "homicidio agravado por premeditación de dos o más personas".


