Un hombre de 30 años sufrió un ataque de epilepsia, cayó encima de una cocina y murió con múltiples quemaduras en el cuerpo.
Horacio Anzorena vivía solo en una habitación que le prestaba Ezequiel Garrido, propietario de la finca ubicada en callejón Gómez entre Centenario y M en General Alvear.
De acuerdo a la información policial, el trágico incidente que terminó con su vida ocurrió pasado el mediodía.
Anzorena padecía frecuentemente ataques epilépticos y mientras preparaba la comida, la enfermedad le jugó una mala pasada.
Cuando retiraba una pava con agua caliente de la cocina, sufrió un ataque fulminante, cayó sobre el anafe que aún permanecía encendido y en un abrir y cerrar de ojos el fuego tomó sus ropas.
Lamentablemente, poco pudo hacer Horacio para poder apagar las llamas que se esparcían por su cuerpo.
Un vecino notó que algo extraño ocurría en la casa del hombre y acudió en su ayuda al tiempo que solicitaba asistencia médica. Cuando arribó el personal policial y la ambulancia, ya no había nada que hacer, el cuerpo sin vida de Anzorena yacía tendido sobre una mesa.
Según la información policial, la muerte fue producto de las graves quemaduras que tenía principalmente en los brazos y el torso.
