Una condena de 19 años, pero no para el victimario, sino para la víctima. Así lo vivió Belén Montiel (35), que vivió siendo golpeada por su esposo, un pastor que aún se encuentra libre."Esto duró 19 años. Quiero que se termine”, dice Belén, la mujer que denunció a su esposo, Orlando Lara (38), un pastor evangélico, por el sometimiento físico, psicológico y social que sufrió junto a sus tres hijas.Belén Montiel, en la vereda de su casa en un barrio de Eduardo Castex –un pueblo ubicado a 80 kilómetros de Santa Rosa, La Pampa– habló de su denuncia, del paso que dio para dejar atrás el tormento que padeció junto a sus hijas de 17, 15 y 10 años.
Su marido la tuvo 19 años cautiva: “Me empezó a pegar cuando nació mi primera hija”
