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El hecho ocurrió el domingo pasadas las 7, cuando el efectivo llegó a tomar servicio y se le escapó un disparo.

Sigue grave el portero herido por un policía en el Lagomaggiore

Por Ariel Cubellscubells.ariel@diariouno.net.ar

Sigue en terapia intensiva el portero del Lagomaggiore baleado. Es Roberto Garay (47), que fue baleado el domingo a la mañana en el propio nosocomio por el arma de un policía en un presunto accidente. Continúa internado con pronóstico reservado y en terapia intensiva, aunque durante todos estos días se mantuvo estable.

Fernando Vera Vázquez, director del hospital público donde se encuentra el paciente, contó que la víctima “tuvo un proceso febril que obligó a que tuvieran que medicarlo, pero que en contrapartida no generó más hemorragias y esto implicó que no vuelva a ser operado”. “Sigue con los mismos riesgos, pero hay que tener fe en que se recuperará, será un proceso largo”, dijo el profesional.

Garay fue internado el domingo pasadas las 7, luego de recibir un disparo de arma de fuego en la región dorsal hemitórax derecho, y en horas de la tarde su salud empezó a desmejorar y su vida a correr peligro. Durante la mañana del lunes mostró signos de mejoría, aunque manteniéndose toda esta semana delicado.

Todo se originó cuando el cabo principal Carlos Almasán (37), quien presta servicios en la Comisaría 9 de Guaymallén, ingresó el domingo al hall central del hospital para comenzar con su trabajo de servicio extra. Entró a un pequeño cuarto para cambiarse y por motivos que se desconocen se produjo un disparo con el arma reglamentaria que llevaba. La bala salió pasó a través de una puerta de madera e impactó en la espalda de Garay, que al igual que el policía había ingresado a trabajar a la misma hora.

En cuanto a la investigación del hecho, desde la Oficina Fiscal 2 que lleva adelante el caso aseguraron que los resultados de los peritajes que Policía Científica realizó en el lugar estarán para la próxima semana.

A partir de estos estudios se podrá, entre otras cosas, determinar la trayectoria que realizó la bala y desde allí determinar en qué posición se encontraba el arma cuando fue disparada. No hay testigos del hecho y en el lugar no se cuenta con cámaras de seguridad que reflejen lo que pasó.

El policía Almasán hasta el momento no ha declarado (esto es voluntario), por lo que todavía no hay más detalles.

Todo por ahora indica que se trató de un accidente, y en caso de existir una imputación sería la de lesiones culposas.

De todas maneras, al efectivo le realizarán un dermotest para saber si en sus manos hay restos de pólvora por disparar un arma.

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