Se dilata la llegada a juicio del femicidio de Julieta González

El crimen de Julieta (21) para la fiscalía está listo para el debate, pero los defensores de Andrés Di Césare, el acusado presentan objeciones.

A casi dos años de uno de los femicidios resonantes que tuvo Mendoza en el 2016, la causa se estanca y no logra llegar a juicio. El crimen de Julieta González (21) para la fiscalía está listo para el debate, pero los defensores de Andrés Di Césare, el acusado, volvieron a presentar objeciones.

En dos oportunidades la fiscal Claudia Ríos ya solicitó que el asesinato de esta joven sea elevado a juicio, y en ambas instancias el expediente no pudo avanzar. En junio el abogado Fernando Lúquez se mostró en disidencia, ya que entendía que faltaban dos declaraciones de importancia propuestas por la defensa. El pedido fue atendido por el juez Gonzalo Guiñazú, para que se realizaran las testimoniales como última medida del caso.

Una de ellas fue la del padre del imputado. Además se aportaron fotos con las que intentaron establecer la coartada de que el sospechoso estaba en Tupungato al momento del asesinato.

Ni estas imágenes ni las declaraciones cambiaron el rumbo de la causa para la fiscalía. Las fotos pueden haber sido en un momento del día, no implicando que Di Césare estuvo todo la jornada en el Valle de Uco. Respecto a las declaraciones, los investigadores apreciaron contradicciones entre los testigos.

Tras esto, Claudia Ríos volvió a mandar el expediente a debate, pero llegó otra apelación. La audiencia se realizó el lunes y los defensores pidieron más testigos y al análisis de un celular. La jueza Lucía Motta rechazó esto y sólo estudiará la oposición a la elevación a juicio. Aquí la defensa asegura que hubo cambios en la imputación (femicidio), lo cual es negado por la fiscalía.

Esta contienda judicial ha pasado a un cuarto intermedio, por ahora sin fecha. Si Di Césare sufre un nuevo revés, sólo le quedará esperar ser juzgado. La investigación primaria ya cumplió sus plazos y la fiscal pidió extender 6 meses la prisión preventiva, que vence en octubre.

El cuerpo de Julieta González fue hallado en septiembre de 2016, en Cacheuta. Tenía golpes y estaba maniatado. Di Césare -tenía una relación con la chica- fue detenido y en su teléfono detectaron búsquedas de cómo deshacerse de un cadáver y si un feto perduraba para un ADN, ya que la víctima le había dicho que estaba embarazada, aunque era falso. Rastros genéticos del acusado se encontraron en las uñas de la joven, lo que indica que se defendió ante el ataque.

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