El reconocido barrio Unimev de se vio conmovido la semana pasada cuando un hombre fue detenido acusado de abusar sexualmente a dos menores de edad, a mediados de la semana pasada. La situación procesal del sospechoso es complicada y trascendió, entre otros detalles, que las víctimas son hijas de un reconocido empresario local.
La denuncia, detención e imputación se efectuaron la semana pasada. Hasta el día de hoy, Caliguiri, de 60 años, se encuentra alojado en el Centro Transitorio de Detención (Cetrade) -ex Contraventores-, pese a que su abogado particular solicitó un recupero de libertad.
El fiscal departamental Tomás Guevara no sólo rechazó la solicitud del imputado por agravado por ser las víctimas menores de edad y por la calidad de guarda -en dos hechos- sino que ya pidió una audiencia ante la Justicia de Garantías. En esa instancia, que hasta el momento no tiene fecha, se solicitará la prisión preventiva del acusado.
El hecho se conoció cuando las dos víctimas, unas mellizas de 9 años hijas del propietario de una importante empresa mendocina -se reservan más detalles para preservar la identidad-, le confesaron los abusos que sufren desde hace dos años a sus padres. Poco a poco, la progenitora de las jóvenes grabó en videos las declaraciones espontáneas de las pequeñas y realizó la denuncia correspondiente el domingo 19 del corriente mes.
Según la versión de las víctimas, los hechos ocurrieron en una casa del barrio Unimev donde las niñas acudían a clases particulares con la esposa de Ramón Caliguiri. El domicilio tiene dos pisos y muchas veces el hombre ayudaba con la enseñanza a las menores en la planta alta. El hombre aprovechó esta situación para pedirle a las menores que lo masturben por debajo de la mesa y una vez intentó que le practicaran sexo oral.
En primera instancia, la esposa del imputado no estuvo al tanto de los aberrantes hechos que habría cometido su pareja ya que ella dictaba sus clases en la planta baja de la propiedad.
Si bien todavía es de vital importancia la declaración de las víctimas en una Cámara Gesell, instancia que todavía no tiene fecha, desde el Equipo para el Abordaje del Abuso Sexual Infanto-juvenil (Epassi) adelantaron que las menores no fabulan y sus relatos tienen tintes de haber sufrido un vejamen.
A Ramón Caliguiri lo compromete también un grave antecedente. A mediados de 2013 dos alumnos -un niño y una niña- de la profesora particular denunciaron una situación casi idéntica. Ese caso también fue investigado por el fiscal Guevara pero no logró la declaración de las víctimas y la causa quedó estancada. Con la nueva acusación judicial, el magistrado pidió ese expediente para acumularlo a la última investigación penal.
