Desde fines de julio del año pasado, Darian Javier Valdivia (30) se encuentra preso acusado de, nada más ni nada menos, que un doble crimen ocurrido en Luján de Cuyo. Ahora, su defensa reclamó la libertad asegurando que se han equivocado de persona.
Te puede interesar: Caso Villouta: el último testigo complicó a Verdenelli de cara a la sentencia
Desde que Juan Bebe Carrizo (30) y Gabriel Adrián Ortiz (38) fueron acribillados en la puerta de una casa en Chacras de Coria el apodo del Porteño estaba sindicado como el autor del ataque.
El Porteño luego se transformaría en Darian Valdivia según la versión de la Fiscalía de Homicidios, pese a que tiene un acento puramente mendocino, según confiaron fuentes judiciales.
En las últimas semanas se produjeron nuevas pruebas en el caso que llevaron a que la defensa de Valdivia solicite la libertad ante un juez el martes pasado.
El abogado Pablo Cazabán alegó que el dueño de la casa donde ocurrió la balacera -a quien se cree que iban dirigidos los disparos- había recibido amenazas del Porteño días antes. Pero cuando se presentó junto su mujer para realizar una rueda de reconocimiento ninguno señaló a Valdivia como el autor del ataque.
Te puede interesar: Andrea fue hallada en una cisterna sellada con cemento: qué arrojó la autopsia
En tanto que surgió otro dato de una persona que le dijo al propietario del lugar que el Porteño se llamaba Darian Valdivia, pero después confesó que mintió ya que tenía una bronca con Valdivia y porque el verdadero Porteño lo había amenazado de muerte.
La juez Érica Sánchez escuchó los argumentos del abogado y la semana que viene será el turno del fiscal Flavio D'amore. Luego, decidirá si el imputado por doble homicidio agravado por el uso de arma de fuego puede recuperar su libertad, recibe el beneficio domiciliario o continúa alojado en el penal.
Trama narco
El 23 de julio pasado más de 30 disparos se escucharon en la esquina de Los Chañares y La Unión, en Chacras de Coria. Allí acababa de llegar el propietario de la casa junto a sus dos amigos, Carrizo y Ortiz. Estos últimos fueron las víctimas fatales: recibieron varios impactos y los remataron en el suelo.
La investigación apuntó rápidamente a un trasfondo narco. El propietario de la casa no estaba viviendo en ese lugar porque sabía que estaba amenazado, aunque esa noche decidió regresar. En la propiedad también estaba su pareja, una mujer que tiene prisión domiciliaria y es investigada en una causa vinculada a la venta de estupefacientes.
Un día después fue capturado Darian Valdivia, un joven con una vida social muy activa. Trabajaba en relaciones públicas en algunos boliches de la provincia y solía compartir fotos de lujosos viajes.




