Desagradable sorpresa se llevó este lunes por la mañana la mujer que trabaja el kiosco en la escuela Iselín cuando al llegar al establecimiento se encontró con el acceso violentado y el faltante de $600 de la recaudación.
Es que desconocidos aprovecharon el fin de semana para entrar a la escuela ubicada en Comandante Salas 380 y, tras romper una madera que se utiliza como persiana para acceder al kiosco, se llevaron el dinero.
El hecho fue denunciado en Comisaría 32 y por ahora no hay pistas para esclarecer el hecho.
