La Justicia condenó el lunes pasado a una pena de prisión perpetua a Javier Cerfoglio, el hombre que golpeó a su esposa, Magalí Vera, y arrojó el vehículo en el que viajaban al río Quequén. La víctima del femicidio terminó muriendo ahogada aquella madrugada de fines de 2024 en la ciudad balnearia de Necochea.
Prisión perpetua por cometer el femicidio de su esposa y simular un accidente tirando un auto al río
Javier Cerfoglio fue condenado como autor del femicidio ocurrido en la ciudad balnearia de Necochea a fines de 2024

El hombre condenado por el femicidio en Necochea.
El Tribunal Oral en lo Criminal 1 declaró penalmente responsable al implicado por el delito de homicidio agravado por el vínculo, ensañamiento, alevosía y por mediar violencia de género -femicidio-.
Una de las principales pruebas que complicó al condenado por el crimen fue un video que captó el momento en que golpeó a la víctima en la vía pública.
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El femicidio en Necochea
El femicidio ocurrió durante la madrugada del 1 de diciembre de 2024, cuando la pareja regresaba de un casamiento en medio de una tormenta. Se inició una discusión donde el hombre elevó de tono y comenzó a propinarle patadas y goles de puño a Magalí Vera hasta dejarla inconsciente. Con la víctima desmayada, la subió a un auto Honda Fit rojo y condujo el vehículo hasta el río.
En un principio se estimó que Magalí Vera había muerto producto del choque y vuelco, pero las diversas pruebas presentadas lograron constatar que se trataba de un femicidio.
La defensa del femicida había solicitado una pena de 20 años al sostener que el hecho se trató de una “tentativa de homicidio agravado con homicidio culposo en concurso real”, es decir, que intentó matar a la mujer pero no logró concretarlo y que la muerte fue accidental.
Javier Cerfoglio presenció la audiencia de manera virtual desde su celda en la Unidad Penal de Batán, al tiempo que los jueces le impusieron la obligatoriedad de realizar un tratamiento sobre violencia de género.
La autopsia indicó que Magalí Vera, de 34 años, murió por asfixia por sumersión mientras que sufrió la fractura expuesta de su tabique y otras lesiones de consideración por los golpes que recibió por parte del femicida. Ambos contrajeron matrimonio y tuvieron un hijo, que ahora tiene 13 años. La familia aplaudió la sentencia y lloró hasta las lágrimas.