Blanca Luisa Gamboni, la hija de Olga Fanny Ambrosio, pide justicia. Su madre murió producto de una brutal golpiza en el 2016 y aún no se ha hallado a los responsables del asesinato. El Ministerio de Seguridad ofreció recompensa para encontrar a los culpables.
El desgraciado hecho ocurrió el 9 de julio de 2016 en Colombia y Pedro Molina (de Guaymalllén). La mujer, que tenía 88 años, fue encontrada un día después y horas después falleció en la Clínica Mitre.
Gamboni, quien fue la persona que encontró a Olga en un mal estado de salud (fue ultimada por dos sujetos), dialogó con Diario UNO y reclamó que "la causa no avanza". Consternada y algo agobiada por la constante lucha, expresó que "no me dan ninguna respuesta". Hubo detenidos, pero no hay responsables por el asesinato.
En junio pasado, el Ministerio de Seguridad aumentó la recompensa de 30 a 150 mil pesos para quienes aporten datos que ayuden a esclarecer el femicidio, que tiene la carátula de "robo agravado de muerte". Quienes suministren información pueden llamar al 0800-222-7627.
"Primero estuvo con la causa el fiscal Tomás Guevara, después Juan Tichelli y ahora Claudia Ríos, la cual no me da explicaciones porque me dice que no tiene absolutamente nada", se quejó.
"A la Policía le dejamos el celular de mi mamá para que investigaran y le hicieran pericias. Hay muchos testigos y no llegó a buen puerto", señaló.
Rememoró el mal momento que vivió en su vida. "Mi madre no quería venir a mi casa porque estaba arreglando la suya. El 10 de julio la llamé por teléfono y como no me atendía, fui para allá. Era muy activa, fue instrumentista (era enfermera) y fue jefa en varios hospitales", contó.
"Vivió muchos años con mi hija mayor y hasta siete meses antes de que entren a su casa, donde sucedió el hecho. Llegué a su domicilio con mi hija mayor, entonces vi la cortina de atrás tirada, la puerta abierta, los sillones de mimbre dados vuelta y empecé a gritar porque no la encontraba", detalló.
"La encontré en su habitación y lo primero que le dije, fue: '¿Qué te hicieron?'. Llamé rápido a la ambulancia, vino la Policía, eran como 15, algunos se reían en la puerta. Y me dijeron: 'A la abuela le dio un ACV (Accidente Cerebro Vascular)'. '¿Cómo le va a dar un ACV si mi mamá está golpeada entera', les respondí", enfatizó.
"No sabemos a qué hora fue el crimen porque no hicieron bien el peritaje, ensuciaron toda la escena. Me encantaría que la Justicia me dé esa respuesta. Ella habló todo el tiempo conmigo y estaba consciente", señaló.
"Mi mamá quería declarar y me dijeron a las 3 de la mañana dos mujeres policía de civil: 'No, déjela que duerma'. Cuando vinieron a las 19 del 11 de julio ya mi mamá había fallecido una hora antes. Ella me contó que cayeron de arriba del techo un hombre muy alto y uno más petiso gordito le dijo: '¿Vieja hija de puta adónde tenés la guita?'", dijo.
Comentó que no hizo más marchas pidiendo por justicia porque "los asesinos están afuera y no quiero exponer más a mi familia". Pero la lucha de esta angustiada familia no se termina, a pesar de todo.
