Un penitenciario de 33 años que está detenido sindicado como un violador serial ahora sumó una nueva causa en su contra. Se trata de otro delito sexual ocurrido en Las Heras donde la víctima también es uno de sus sobrinos, a quien le habría mostrado cómo masturbarse.

El presunto penitenciario abusador está detenido desde fines del año pasado acusado de haber agredido sexualmente a cuatro niñas, de entre 3 y 10 años, de las cuales dos son sobrinas suyas -ver más abajo-. En este nuevo expediente, la víctima es el hermanito mayor de estas últimas.

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La fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo sostiene en su acusación que el hecho ocurrió entre marzo y agosto de 2020 en una casa ubicada en El Plumerillo, Las Heras. Allí se encontraba Nasi -apodo del sospechoso- junto al menor que tenía 10 años. El tío llamó al chico a una habitación de la planta alta para hablar "cosas de hombres". Una vez en el interior de la pieza, se masturbó delante de la víctima, eyaculó y le explicó que "con este líquido se embaraza a las mujeres".

Por este hecho, el penitenciario está imputado por los delitos de exhibiciones obscenas y corrupción de menores con agravantes. El jueves pasado, el juez Diego Flamant le dictó la prisión preventiva -aunque en la práctica ya está alojado en el penal por los hechos anteriores-.

Si bien hasta el momento el niño no ha declarado en Cámara Gesell, fuentes ligadas a la investigación detallaron que ya narró la situación en una entrevista preliminar ante al Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI).

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El presunto violador serial está alojado en el complejo San Felipe.

El presunto violador serial está alojado en el complejo San Felipe.

Violador serial

La primera denuncia contra Nasi sostiene que entre 2017 y septiembre de 2020 atacó sexualmente a sus dos sobrinas niñas. La menor de ellas tenía entre 3 y 6 años, mientras que la mayor tenía entre 5 y 8. Todo ocurrió en la casa de El Plumerillo. El penitenciario habría aprovechado cada vez que su hermana se iba del domicilio para realizar las compras. En esa ocasión se llevaba a las niñas a la habitación ubicada en la planta alta donde les mostraba videos pornográficos en su teléfono celular. Luego les pedía a las víctimas que imitaran las imágenes, se masturbaba y las tocaba en sus partes íntimas. También les pedía que le dijeran “papito”, según detallaron fuentes ligadas a la causa.

Ya estando detenido sumó una nueva denuncia. La madre de las víctimas decidió hablar con una amiga del agente penitenciario que también tiene dos hijas, de 6 y 10 años. Le preguntó si no había notado algo extraño en las pequeñas. Al indagar, descubrieron que estas menores también habían sido abusadas sexualmente.

En este caso los hechos ocurrieron en enero de 2020, en la casa de las víctimas ubicada en la Cuarta Sección. Según la acusación fiscal, Nasi manoseó a la más pequeña de las niñas cuando estaban juntos en una pileta. Con respecto a la mayor, ingresó a su habitación mientras jugaba videojuegos y le mostró sus partes íntimas, aunque la víctima se resistió. En este último expediente, las menores declararon en cámara Gesell y ratificaron todo lo que había sido denunciado.