Un presunto penitenciario abusador de menores sumó una nueva complicación en su contra. El hombre, que está detenido desde fines del año pasado, sumó una nueva prisión preventiva ya que está acusado en dos expedientes por abuso sexual.

El agente de 33 años –se reserva su identidad para resguardar a las víctimas- está detenido desde noviembre pasado, luego de que su propia hermana radicara una denuncia en su contra. La mujer hizo la acusación judicial luego de que sus hijas le confesaran los vejámenes a los que eran sometidas.

La investigación sostiene que entre 2017 y septiembre de 2020 el penitenciario atacó sexualmente a las niñas. La menor de ellas tenía entre 3 y 6 años, mientras que la mayor tenía entre 5 y 8. Todo ocurrió en la casa donde vivían en la zona de El Plumerillo, Las Heras.

Nasi, tal como apodan al sospechoso, habría aprovechado cada vez que su hermana se iba del domicilio para realizar las compras. En esa ocasión se llevaba a las niñas a una habitación ubicada en la planta alta donde les mostraba videos pornográficos en su teléfono celular. Luego les pedía a las víctimas que imitaran las imágenes, se masturbaba y las tocaba en sus partes íntimas. También les pedía que le dijeran “papito”, según detallaron fuentes ligadas a la causa.

Por este hecho, la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo ordenó la detención del presunto abusador serial. Para diciembre de 2020 ya había logrado que el juez Diego Flamant le dicte la prisión preventiva.

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El presunto penitenciario abusador está alojado en el complejo San Felipe.

El presunto penitenciario abusador está alojado en el complejo San Felipe.

Pero por esos días sumó una nueva denuncia. La madre de las víctimas decidió hablar con una amiga del agente penitenciario que también tiene dos hijas, de 6 y 10 años. Le preguntó si no había notado algo extraño en las pequeñas. Al indagar, descubrieron que estas menores también habían sido abusadas sexualmente.

En este caso los hechos ocurrieron en enero de 2020, en la casa de las víctimas ubicada en la Cuarta Sección. Según la acusación fiscal, Nasi manoseó a la más pequeña de las niñas cuando estaban juntos en una pileta. Con respecto a la mayor, ingresó a su habitación mientras jugaba videojuegos y le mostró sus partes íntimas, aunque la víctima se resistió. En este último expediente, las menores declararon en cámara Gesell y ratificaron todo lo que había sido denunciado.

Este jueves, el juez Diego Flamant volvió a dictarle la prisión preventiva por este último expediente, tal como pidió la fiscal Rumbo.

Trascendió que la defensa de Nasi solicitó la libertad o prisión domiciliaria argumentando que no hay pruebas por producir que pueda obstaculizar el sujeto. Además planteó que tiene arraigo laboral debido a su trabajo en el Servicio Penitenciario.

Pero curiosamente, ofrecieron como casa para el arresto domiciliario la misma vivienda donde viven sus sobrinas, las víctimas del primer hecho. Lógicamente, la respuesta de juez fue negativa y el presunto penitenciario abusador seguirá alojado en el complejo San Felipe.

Nasi tiene imputados en su contra una batería de delitos, entre los que se encuentran abusos sexuales gravemente ultrajantes, simples, corrupción de menores y exhibiciones obscenas. Algunas de las calificaciones están agravadas por la edad de las víctimas y por ser encargado de la guarda.

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