"Ojalá no lo vea hasta que me muera", dijo el hombre que fue atropellado por su hijo
Tras una violenta discusión, un hombre se metió a la vereda con su auto y atropelló a su padre: "Ojalá no lo vea hasta que me muera", dijo la víctima de 70 años. Otras dos personas sufrieron lesiones
La víctima estaba en el taller mecánico donde trabaja, en la localidad bonaerense de San Justo, partido de La Matanza, el miércoles al mediodía, y cuando su hijo llegó se originó un violento intercambio, tras lo cual se subió al auto y lo embistió a él y a otras dos personas que caminaban por la vereda.
El lamentable incidente se registró en el taller ubicado en Juan Manuel de Rosas, entre Madariaga y Bermejo, de San Justo, provocó una enorme repercusión entre los vecinos y comerciantes que conocen a la víctima.
Según el relato del hombre, tras la agresión su hijo se subió a su vehículo, un Citroën C4 gris, y condujo por la vereda, donde atropelló a dos personas que fueron sorprendidas cuando iban caminando. Se trata de Kevin Ezequiel Forti, de 26 años y Magalí Ester Navarro, de 39, quienes afortunadamente sufrieron golpes leves.
Antonio sufrió una herida en una oreja luego de que su hijo lo atacara con un elemento contundente, dio detalles de lo ocurrido, y aseguró que los conflictos con su hijo empezaron cuando era un adolescente y expresó: “Ojalá no lo vea hasta que me muera, porque realmente tengo mucho miedo”.
El hombre contó que no es la primera vez que Esteban es agresivo con él: “Cuando tenía 16 años me agarró en el taller y me empezó a pegar en las costillas. Casi me mata”, recordó el jubilado sobre uno de los primeros ataques que sufrió.
“Cuando viene acá me empieza a insultar, me dice de todo. Cosas que no te podés imaginar”, reveló el hombre quien lleva un apósito en una de sus orejas luego de ser atendido en un hospital por esa herida.
Antonio contó que en esta ocasión la discusión surgió por una propiedad en disputa: “Él quería irse a vivir a la casa de mi suegra. La primera vez nosotros le dijimos ‘dale, venite’, después se arregló con la mujer y se fue. Cuando se peleó de vuelta, quiso volver y mi señora dijo 'no, ahora no, no se la doy'”.
El hombre atacado aseguró que los conflictos con su hijo empezaron cuando era un adolescente y se prolongaron durante toda la vida. “Siempre fue agresivo este chico”, sostuvo y recordó una situación ocurrida hace muchos años: “Cuando tendría 15 o 16 años mató a un perro con un vidrio. Lo llevamos a la veterinaria, pero se murió”, contó el hombre masticando bronca por la situación.
Antonio dijo que durante la adolescencia de su hijo buscaron ayuda profesional varias veces por su modo de actuar, pero nada funcionó: “Yo lo llevaba a un psicólogo, pero fue un tiempo y después no fue más”.
Después de la agresión, Esteban fue detenido por la policía y la denuncia del hecho la efectuó una vecina que presenció todo lo ocurrido. “La madre me pidió que baje la denuncia, pero yo no hice la denuncia”, contó el hombre.
Antonio tuvo que ser operado en el hospital Santojanni, porque su hijo le “rompió la oreja” a golpes y con un elemento contundente en el brutal ataque.
Según dijo el hombre, su hijo practica Kick boxing y lo golpeó en las costillas mientras él estaba en el suelo: “Me sacaron placas de las costillas”, indicó y contó que las heridas que tiene en el brazo son porque traté de defenderme mientras me pegaba.
“Siempre tuve miedo”, aseguró el hombre y admitió que desde que su hijo está preso se siente más tranquilo: “Hacía 15 días que no podía dormir porque presentía que algo iba a pasar y ahora que está guardado estoy tranquilo”.




