Una serie de excavaciones se realizaron en la zona de Tres de Mayo, , buscando el cuerpo de , la niña de 13 años desaparecida en setiembre de 2012 y cuyo cadáver nunca fue encontrado.
A partir del testimonio de un supuesto testigo, quien aseguró haber visto a , el imputado por el crimen de la estudiante, el fiscal Alejandro Iturbe ordenó excavaciones en el lugar, procedimiento que estuvo a cargo de efectivos de la Policía de Mendoza, personal de Bomberos y peritos especializados del Cuerpo Médico Forense.
Para ello se utilizó maquinaria para realizar las excavaciones, y personal municipal para completar el movimiento de tierra, aunque el procedimiento no arrojó resultados que permitieran alguna sospecha de que los restos de Johana se encontraran enterrados en ese lugar.
Los trabajos fueron supervisados por el propio fiscal Iturbe, y además se encontraban el juez Gonzalo Guiñazú y el abogado querellante Fernando Peñaloza. También estuvo presente en el lugar de la búsqueda Bernardo Chacón, padre de Johana.
Estas excavaciones fueron ordenadas después de que un testigo de identidad reservada declarara la semana pasada que había visto a Mariano Luque, en setiembre de 2012, realizando movimientos de tierra en un terreno cercano a la finca en donde vivía Johana Chacón, en el distrito Tres de Mayo, en Lavalle.
El jueves pasado, en la última jornada semanal del juicio oral y público, una compañera de escuela de la chica habló sobre los presuntos abusos por parte de Mariano Luque y un hombre confirmó que vio al imputado llegar en un tractor y luego haciendo un pozo en la zona donde ayer se realizaron las excavaciones.
Johana Chacón fue vista por última vez el 4 de septiembre de 2012 . Pese al reclamo social a lo largo de los últimos seis años, los docentes y directivos de la escuela Virgen del Rosario, a la que asistía la niña, fueron el principal motor para que nadie olvidara su nombre ni el de Soledad Olivera, otra mujer lavallina de la que nada se sabe desde 2011.
