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Sus padres están preocupados

Nahir Galarza sigue con la huelga de hambre en el penal y adelgazó 8 kilos

En huelga de hambre, por reclamos para recibir visitas, Nahir Galarza bajó 8 kilos desde que comenzó con la protesta en la Unidad Penal Número 6 de Mujeres de Paraná, donde se encuentra detenida por el crimen de su novio al que asesinó de dos balazos a sangre fría.

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La blonda y polémica rea comenzó a realizar una huelga de hambre hace algunos días. Sólo toma agua, situación que la han hecho perder 8 kilos. La huelga le genera mareos y obviamente está débil.

Sus padres, Marcelo Galarza y Yamina Kroh, están muy preocupados por la salud de su hija. Pese al reclamo, en medio de la pandemia del coronavirus, no hubo respuestas de parte de las autoridades penitenciarias.

“Nadie se ocupó de ella, nadie fue a verla. Ni de los organismos de derechos humanos. Es una discriminación, como si lo que pide fuera un capricho y no un derecho e hicieran la diferencia con ella”, afirmaron los padres de Nahir.

“Hablamos por teléfono, la notamos muy débil. Más allá de que la asiste un médico, lo que sentimos es que nadie se ha preocupado por lo humano. Siempre fue así en la Provincia de Entre Ríos. Hace dos meses que no nos vemos. Ella lleva dos años procesada sin condena firme. No puede estar más de ese tiempo detenida sin sentencia firme", agregaron.

“Psicológica y emocionalmente esto la está afectando. Ella está muy aferrada a nosotros. No le hace bien todo esto. Y como ha dicho su abogado, no hay riesgo de fuga, tiene buena conducta y arraigo porque estudia Psicología. Sin embargo, detenidos femicidas y violadores fueron liberados en algunas cárceles del país. Hay desigualdad”.

Las visitas fueron postergadas como en todas las cárceles del país para evitar el riesgo de la transmisión del COVID-19. En varios penales, Devoto y Melchor Romero, por ejemplo, hubo violentos motines originados por la extraña situación que se vive por el virus.

La joven de 21 años, condenada a perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017, firmó un acta en la que deja constancia de su decisión. Todos los día le toman la fiebre, la presión arterial y la pesan. “Hay días en que es la única requisada, eso es injusto”, se quejan sus padres.

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