Investigan la muerte de un preso del penal de San Rafael, quien sufrió heridas cortantes en el cuello pero aún resta determinar si se las autoinfligió o lo mataron.
Ramón Riquero Bustamente, de 50 años, estaba procesado por dos homicidios, y llevaba 15 meses preso. Estaba internado en el Pabellón Nº 4.
Ingresó a las 7 de hoy al hospital Schestakow caminando, pero a los pocos minutos sufrió un paro cardíaco y murió.
El preso que estaba acusado de ser el coautor del homicidio doblemente agravado de Graciela Baca Lasaun, quien vivía en calle Alfonsina Storni 546, de San Rafael.
Riquero era uno de los imputados por el crimen ocurrido el 11 de junio de 2010, cuando tres personas ingresaron a la casa de la víctima y le propinaron golpes de puño y posiblemente abusaron sexualmente de ella.