ver más
Ocurrió en la zona del carril Rodríguez Peña, en Godoy Cruz. La víctima no se percató que los delincuentes lo seguían. Se le pusieron a la par, lo encañonaron y lo obligaron a detenerse en una orilla. Sospechan de un entregador.

Motochorros le robaron 16 mil pesos al empleado de una estación de servicio

Otra vez los motochorros entraron en acción. Esta vez fue en Godoy Cruz donde atacaron al empleadode una estación de servicio de Dorrego a quien le sustrajeron la suma de $ 16.000 que tenía

destinados para pagar una cuenta para la empresa para la cual está trabajando.
El ataque certero ocurrió cerca de las 13 y fue posible porque con toda seguridad losdelincuentes contaban con el dato de que el hombre se iba desplazando con ese monto y no loperdieron de vista. Disimuladamente iban detrás del auto en el cual viajaba el blanco que habíanelegido para consumar sus propósitos y así obtener un suculento botín. El empleado de la estación de servicio de 38 años no se percató de que los maleantesesperaban el momento oportuno para dar el golpe y menos aún de que él era la próxima víctima deesta modalidad de robos que asolan no sólo el centro sino también el Gran Mendoza. Por eso ibatranquilo por la calle Azcuénaga en dirección hacia donde debía dejar el dinero. Lamentablemente no era el único en saber que trasladaba esa cifra sino que otras personasestaban al corriente de ello y esto no le jugó a favor. Muy por el contrario era un blanco apetecible para los delincuentes que contaban con un datotan importante para sus intereses. Es más alguien sabía muy bien que él hombre llevaba el dinerodisimuladamente en una caja de cartón, justamente para que pasar desaparcibido a la vista decualquiera que tuviera intenciones no muy sanctas. La moto iba acercándose despacio y esto sí fue observado por la victima a través del espejoretrovisor cuando iba llegando al carril Rodriguez Peña pero ya era demasiado tarde para cualquiertipo de reacción. Los delincuentes se le pusieron a la par y le ordenaron que se fuera hacia laorilla previo encañonarlo con un arma de grueso calibre. Frente a tamaño riesgo el aterrorizado empleado ejecutó sin hesitar un segundo a la ordenimpartida: detuvo la marcha y tras verse obligado a arrojarse al piso del auto fue intimado a queles entregada la caja y sin otra alternativa le dio todo el efectivo que llevaba consigo. Los dos motochorros ya con los bolsillos llenos, partieron a gran carrera manteniendo elrostro cubierto por el casco. Una vez que la víctima se aseguró que se habían marchado, concurrió ala Oficina Fiscal nro 3 de Godoy Cruz donde radicó la correspondiente denuncia. La causa quedó carátulada como robo agravado por uso de arma de fuego por el fiscal deInstrucción Lauro Monticone.

MÁS LEÍDAS