Estaba jugando con una pistola y se escapó un disparo. Mató a su cuñado. En un principio quiso simular un suicidio, pero ahora un joven de 29 años fue condenado por el crimen en Las Heras ocurrido hace aproximadamente un año.

Kevin Damián Sánchez recibió este viernes la pena máxima que se contempla por el delito de homicidio culposo: 5 años de prisión. También recibió la misma pena de inhabilitación para tener y portar armas. El joven pasó por un juicio abreviado donde admitió haber cometido el hecho y la pena fue pactada con la Fiscalía de Homicidios. La sentencia fue dictada por la jueza Érica Sánchez.

De esta forma, el joven que mató a su cuñado Jonathan Vila (23) zafó de una condena mayor ya que durante la investigación estuvo imputado por homicidio simple con dolo eventual agravado por el uso de arma de fuego -11 a 33 años de cárcel-. Es que la fiscal Ríos sostenía que si bien no tuvo la intención directa de quitarle la vida a la víctima, se debió representar que manipulando el arma en forma imprudente podía ocurrir ese desenlace.

Con la sentencia y la nueva calificación el crimen en Las Heras quedó interpretado como un hecho totalmente accidental o, al menos, de negligencia.

Jonathan Vila (1).jpg
Jonathan Vila, víctima del crimen en Las Heras.

Jonathan Vila, víctima del crimen en Las Heras.

Crimen en Las Heras

El 18 de octubre pasado, Kevin Sánchez se encontraba con amigos y familiares tomando bebidas alcohólicas en su domicilio ubicado en un pasaje del barrio Mateo Vidal. En esa instancia, Jonathan Vila recibió un disparo en la cabeza que le quitó la vida tras unas horas de estar internado.

Los familiares de Pascual, tal como le decían al fallecido, declararon que el chico se suicidio ya que estaba depresivo por el fallecimiento de su abuela ocurrido semanas atrás. Sin embargo, a los pesquisas les empezó a llamar la atención que la pistola 9 milímetros no estaba en el interior del domicilio ubicado en calle Congreso.

Poco a poco salió a la luz que en realidad Kevin Sánchez le estaba enseñando a Pascual a manipular el arma. En ese contexto, sumado al consumo de alcohol, le efectuó el disparo que terminó con su vida. Terminó detenido junto a su padre, ya que creen que fue quien descartó la pistola, pero ese último no fue imputado porque el delito de encubrimiento no es tomado en cuenta al ser el progenitor del autor del homicidio.