Fue elevada a juicio como homicidio simple por el fiscal de Mauro Perassi la causa por la muerte de dos jóvenes luego de que el automóvil en el cual viajaban fuera embestido por otro vehículo que iba a altísima velocidad, al mando de Rodrigo Montseny (20).
El accidente ocurrió en el año pasado.
Martín Capelli (22) murió en el acto y su amigo Sergio Derlich (26) dejó de existir posteriormente en el Hospital Central, donde fue llevado gravemente herido.
El imputado por el grave delito arriesga una pena de 8 a 25 años. Montseny manejaba un Peugeot 207 que chocó violentamente con un VW Gol en el que iban las víctimas.
Después de ser imputado por homicidio con dolo eventual, cuya pena es igual que la del homicidio simple, quedó detenido en los calabozos de la Comisaría 44ª y luego accedió a la prisión domiciliaria previo pago de una fianza de $300 mil.
Testigos lo complican
Varios testigos complicaron la situación del imputado. "Después del accidente se bajó de su auto pero no se acercó a ver qué les había pasado a las personas del otro coche, ni llamó a la ambulancia ni a la policía. Directamente se cruzó a un local y se compró una bebida", relató ante el fiscal Mauro Perassi un testigo que llegó al lugar segundos después del choque ocurrido en la intersección de Las Cañas y Adolfo Calle, en Guaymallén, el 7 de junio del 2015.
Montseny era el conductor del Peugeot 207, que circulaba por calle Las Cañas hacia el norte.
"Iba a altísima velocidad, más de 100 kilómetros por hora", declaró otro testigo que iba en su vehículo detrás de Montseny.
Por Adolfo Calle hacia el oeste, Derlich manejaba su VW Gol e iba acompañado de Capelli, quien era periodista. Al cruzarse en esa intersección, Montseny se llevó por delante el Gol en el que iban los dos amigos.
Como consecuencia del violento impacto, Capelli murió en el lugar, según constató un médico del SEC, mientras que Derlich fue trasladado al Hospital Central en gravísimo estado y posteriormente falleció. Por el doble homicidio se hicieron varias marchas pidiendo justicia.
