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“Mamita, tápese, no se nos vaya a resfriar”, fue la "recomendación" de los delincuentes en violenta entradera

Por Catherina Gibilaro

cgibilaro@diariouno.net.ar

“Mamita, tápese,  no se nos vaya a resfriar ”.  Con esas palabras y armados con cuchillo y un revólver un grupo de delincuentes sorprendió este martes en la madrugada a la dueña de una vivienda en el barrio Trapiche, en Godoy Cruz.  Se la desvalijaron por completo al llevarse además $50.000, U$S300 y otros elementos, incluyendo el automóvil de su propiedad.

El insólito despertar en el que primó por parte de los maleantes la preocupación para que la víctima no se enfermara –más allá de las claras intenciones de atacarla y robarle–sucedió pasadas las 4.30 en una casa de la calle Entre Ríos, donde reside una mujer de 70 años, quien a esa hora estaba entregada al descanso.
Los delincuentes para acceder a la vivienda de la mujer pasaron por la casa colindante y esto les permitió llegar a una puerta trasera que pudieron forzar sin demasiado problemas.Luego, sigilosamente, fueron hasta el dormitorio donde estaba María y la despertaron de una manera inverosímil. Primero se preocuparon de que no tomara frío, aconsejándole que no saliera de la cama mientras, uno de ellos tenía un cuchillo en su cuello.  Otros maleante, el que tenía un revólver,  sin perder tiempo  y junto con un cómplice comenzó a pedirle el dinero. “Esto es lo único que aparentemente les interesaba –contó a Diario UNO el consuegro de la víctima, de 75 años.También le advirtieron a la mujer de que se quedara tranquila y que  les diera la plata. Ella frente a esta situación se vio obligada a entregar el dinero que estaba destinado a los pagos del personal de una miniempresa que gestiona en forma personal. La víctima para evitar que le hicieran daño les decía: “Llevate esto, llevate esto otro...”.Como los $50.000 y los U$S300 además de cheques les pareció un magro botín, comenzaron a vaciar los placares y cargaron el auto de la víctima, un Peugeot 207, con muchísima ropa. Luego hicieron una “inspección” por  todas las habitaciones, de donde se llevaron dos TV, un microondas y otros elementos de valor que al igual que el resto pusieron en el auto que estaba estacionado en el garaje.Después, y ya pensando en la fuga, le pidieron a la mujer que les entregara las llaves del Peugeot y salieron a gran carrera sin que hasta el cierre de esta edición hubiera aparecido el vehículo. Pero lo curioso es que dejaron un detalle muy importante en la escena del hecho: nada menos que el revólver, que ya se encuentra en manos de la Policía Científica, que está abocada a verificar si hay huellas que puedan ayudar a identificar a uno de los autores. Según explicó el consuegro de la víctima, que estaba descansando luego del terror vivido en la madrugada, varios vecinos, especialmente el  que vive al lado dijo haber escuchado ruidos en la madrugada. También esta fuente relató que en los últimos tiempos en la zona se registraron tres asaltos “uno detrás del otro”, con lo cual “la convierten en no segura”.Luego aseveró: “A mí, que vivo en el barrio Batalla del Pilar, me robaron tres veces y lo único que debo agradecer es que en el momento en que eso sucedía en la casa no había nadie, pero esta no debe ser la historia. Merecemos sentirnos más seguros y no agradecer porque estamos vivos. Es de locos ¿no le parece? La seguridad hace mucho que dejó de existir”.

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