Hace una semana que el cadáver de José Bustos (54) era encontrado en una casa en el Este provincial. El caso del hombre empalado conmocionó por la forma en que cometieron el crimen en San Martín. Ahora surgieron nuevos datos de la autopsia que agravan aún más la situación de la investigación, pese a que todavía no hay personas imputadas en el expediente.
Los escabrosos detalles de la autopsia al hombre empalado que potencian una prisión perpetua
Hay nueve personas que están identificadas como posibles sospechosos, ya que prima la hipótesis de que José Bustos fue atacado en venganza por una de las dos causas de abuso sexual a menores en las que estaba imputado. Mientras los investigadores buscan datos más concretos en ese punto, en las últimas horas del martes llegó un informe más detallado de la autopsia al fiscal departamental Martín Scattareggi.
Desde el Cuerpo Médico Forense (CMF) le informaron al magistrado que todo parece indicar que José Bustos fue empalado con vida y esa agresión no ocurrió post mortem. Es que las lesiones eran superficiales -no se dañaron los intestinos- lo que deduce que la víctima se resistió al ataque. Si se confirma este punto con el informe final de la necropsia, la calificación del expediente mutará de homicidio simple a homicidio agravado por ensañamiento.
El otro agravante que puede surgir es el concurso premeditado de dos o más personas. Es que además de la lesión anal, el hombre presentaba un fuerte golpe en el cráneo producido por una viga y también se encontró una puñalada en la zona intercostal, lo que lleva a pensar que fueron varios los autores del crimen en San Martín.
En caso de que se confirme el cambio de calificación y se avance con la imputación de los sospechosos, arriesgarán al pena de prisión perpetua y deberán afrontar un jurado popular que defina su suerte, aunque resta un largo camino para llegar a ese punto.
Por último, los forenses informaron que el hombre empalado murió entre 72 y 96 horas antes del hallazgo del cadáver, es decir, que fue asesinado en el transcurso del sábado 7 y domingo 8 de agosto pasado.
Crimen en San Martín
A las 15 del 11 de agosto pasado, un joven de 30 años halló el cadáver del hombre empalado en el exterior de una casa ubicada en una zona rural de Ingeniero Giagnoni. El testigo se había detenido porque sufrió un desperfecto mecánico en su camioneta y comenzó a buscar un alambra para repararla. Al llegar al lugar vio el cadáver de José Bustos que tenía introducido un palo en su ano y además tenía un brazo desmembrado -se cree que por el accionar de perros cimarrones-.



