La teoría de una venganza por un abuso sexual es casi la única que se mantiene por estos días en la investigación por el crimen en San Martín de José Bustos (54), el hombre empalado a mediados de la semana pasada. Los pesquisas ya avanzaron la identificación de casi una decena de potenciales sospechosos.
Hombre empalado en San Martín: identifican a 9 potenciales sospechosos
Por las características en que fue asesinada la víctima, desde un principio la investigación tomó fuerza la hipótesis de una venganza por un crimen sexual. Es que no sólo José Bustos tenía dos denuncias en su contra por abusos sexuales sino que vivía en una casa ocupada y prácticamente no tenía pertenencias que pudieran ser sustraídas.
Los investigadores, liderados por el fiscal departamental Martín Scattareggi, encontraron dos expedientes en los que José Bustos estaba imputado. Uno databa desde 2016 y, según confirmaron fuentes judiciales, estaba en condiciones de ser sobreseído. Por tratarse de un hecho de hace cinco años los pesquisas no se enfocaron mucho en esta causa penal.
Sin embargo, había otra más reciente. Una denuncia radicaba en diciembre de 2020 donde Bustos había sido imputado en febrero de este año por haber manoseado a una menor en la vía pública. Con respecto a este último hecho, los detectives ya identificaron al padre de la menor y ocho hermanos del hombre. Ahora restará establecer si alguno de los indicios que Policía Científica encontró en el lugar del crimen en San Martín pueden ser cotejados con alguno de ellos.
A su vez, desde la Fiscalía esperan el informe final del Cuerpo Médico Forense (CMF) para terminar de confirmar el día exacto en que fue asesinado el hombre y para determinar si el empalamiento fue producido post morten.
Crimen en San Martín
A las 15 del 11 de agosto pasado, un joven de 30 años halló el cadáver del hombre empalado en el exterior de una casa ubicada en una zona rural de Ingeniero Giagnoni. El testigo se había detenido porque sufrió un desperfecto mecánico en su camioneta y comenzó a buscar un alambra para repararla. Al llegar al lugar vio el cadáver de José Bustos que tenía introducido un palo en su ano y además tenía un brazo desmembrado -se cree que por el accionar de perros cimarrones-.

