Carta

"La loca era ella": los perturbadores detalles de la carta que dejó el autor del brutal femicidio de su ex pareja

Un allanamiento en la vivienda de Matías Ezequiel Marín permitió a los investigadores secuestrar una carta manuscrita y su teléfono celular. En el escrito, el agresor responsabilizaba a la víctima por la ruptura y pedía perdón a su familia antes de concretar el crimen.

El avance de la investigación por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez (34) en la zona de la Costanera de San Juan sumó un elemento de prueba que resulta crucial para la fiscalía. Durante un procedimiento en el domicilio del imputado, Matías Ezequiel Marín, los peritos secuestraron su teléfono celular junto a una nota manuscrita que echa luz sobre su estado de ánimo y sus intenciones en las horas previas al ataque.

Para el equipo fiscal, el hallazgo del escrito no solo refleja un profundo resentimiento hacia su ex pareja, sino que además fortalece la hipótesis de la premeditación, desmontando la teoría de una reacción impulsiva o un ataque momentáneo.

Victimización, culpas y el impacto de la restricción perimetral

En las líneas del manuscrito, Marín adoptaba una postura de victimización y descargaba la responsabilidad del conflicto sobre la mujer a la que terminaría asesinando a puñaladas. Según consta en el expediente, el agresor dejó asentado que estaba "cansado" y afirmaba que "no aguantaba más la situación", haciendo alusión directa a la restricción perimetral que la Justicia le había impuesto para proteger a la víctima.

Asimismo, en otro tramo del texto, el acusado intentaba desvincularse de los episodios de violencia previos asegurando que él "no había hecho nada" y lanzando acusaciones directas contra Gemma Álvarez, al punto de escribir que "la loca era ella". En el plano emocional, manifestó estar extremadamente enojado y aseguró que llevaba tres días sin dormir, datos que ahora son analizados por los gabinetes psicológicos y forenses.

El pedido de perdón a su familia: la clave para probar la premeditación

Aunque la carta no contenía una amenaza textual explícita de muerte contra su ex pareja, el tramo final del mensaje cobra una relevancia jurídica determinante. En las últimas frases, Marín redactó un mensaje de despedida en el que pedía perdón a su madre y a sus hijas.

Para los investigadores, este pedido de disculpas anticipado demuestra que el agresor era plenamente consciente de la extrema gravedad del hecho que estaba a punto de cometer. El fiscal Iván Grassi confirmó el secuestro de la evidencia y su incorporación formal a la causa: “Se secuestra el celular de él con una nota donde daba a entender que no aguantó más la situación y que iba a realizar esto”, precisó el funcionario.

Prisión perpetua: la situación procesal de Matías Marín

Además de la carta, los investigadores tienen otras pistas para acusar al hombre de femicidio, entre los que figuran:

  • El análisis de las cámaras de seguridad que registraron la persecución en automóvil.
  • El secuestro del cuchillo tipo Tramontina de 25 centímetros utilizado en el ataque.
  • Los peritajes sobre el vehículo de trabajo del imputado.
  • Los testigos del hecho, entre ellos, un policía

Con estas evidencias incorporadas, la Fiscalía ratificó que imputará a Marín por el delito de femicidio, figura penal que contempla como única sanción la prisión perpetua. Mientras avanza el proceso de instrucción, el acusado permanecerá privado de su libertad bajo la medida de prisión preventiva para mitigar cualquier riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación.

En pocas palabras

  • Carta manuscrita: Hallada en allanamiento, fortalece hipótesis de premeditación en el femicidio.
  • Relato del agresor: Desvincula de violencia previa, culpa a la víctima y pide perdón a su familia.
  • Evidencia clave: El escrito junto al celular y otros elementos apuntan a prisión perpetua para Matías Marín.
Resumen generado por Thinkindot AI

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