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Pese a que la familia admitió que Aroldo Domínguez (40) era habitué de los casinos, los pesquisas pusieron la lupa en sus relaciones comerciales. El forense adelantó que no murió por los golpes.

La investigación por el asesinato del empresario maipucino se centró ahora en el entorno laboral

La noticia de la aparición del cadáver del Aroldo Domínguez (40) en un zanjón de Maipú corriórápidamente. Tanto que a los pocos minutos llegaron al lugar varios prestamistas, conocidos por la

policía, visiblemente preocupados por la noticia. Sin embargo, ésta no es la única líneainvestigativa que siguen los pesquisas. Pese a conocer que el empresario era habitué de los
casinos, ahora la lupa está puesta también en su entorno laboral, en aquellas relacionescomerciales que el hombre trabó en los últimos tiempos. "Por lo que sabemos parece que la muerte de este empresario beneficiaría a varias personas, sobre todo dentro de su ambiente laboral y hasta en el círculo de conocidos. Por eso no se descartainvestigar a este grupo de personas", confió ayer uno de los pesquisas que trabajan en el caso. A este dato se suma que pese a que el hermano y socio de la víctima habría lanzadoimpulsivamente el nombre de un prestamista como el autor del homicidio, en su declaración judicialno hizo referencia a esa persona, dando marcha atrás sobre la versión que arrojó apenas supo deldeceso de Aroldo. El hombre habría comenzado a declarar ante el fiscal Daniel Carniello en la nochedel viernes y concluyó en los primeros minutos de ayer, pero nunca aportó el nombre del mentadoprestamista. En tanto ayer se supo que del primer adelanto del forense se desprende que el empresarioajero no habría muerto como consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza, y se especula conque su deceso derivó de un antiguo sufrimiento de presión arterial alta, lo que podría haberderivado en un paro. Esto se sostiene también en el dato de que el hombre estuvo internadorecientemente por este problema de salud. Ahora los peritos forenses tratan de confirmar este datocon una serie de estudios precisos sobre los órganos de la víctima. "Si bien parece que quienes lo atacaron no eran novatos –usaron precintos plásticos para maniatarlo y guantes de látex–, también da la sensación de que quizás lo quisieron asustar para quepagara o perdonara una deuda, pero en medio de los golpes se les murió y eso cambió todo", especulóel mismo pesquisa. Un cadáver caliente Una de las teorías que abona la policía es que al parecer Aroldo Domínguez tenía previstoreunirse con alguien después del cumpleaños al que asistió con su familia el jueves a la noche. Sinembargo, el hombre se habría demorado más de lo previsto en el festejo y eso habría molestado a sus"conocidos". Todo hace suponer que esas personas se comunicaron a su celular para apresurar elencuentro. Con ellos se habría reunido una vez que dejó su familia en su casa de Gutiérrez, pero lostérminos de la reunión no habrían sido de los más cariñosos. Entre esas personas estarían quienescomenzaron a golpearlo hasta que el hombre perdió signos vitales y eso cambió todos los planes. Tal vez sin saber qué hacer con su cadáver, los asesinos lo cargaron en su propia camioneta yhabrían dado varias vueltas hasta que lo arrojaron en un zanjón de Coquimbito. Eso explica lasmanchas de sangre encontradas en la camioneta de la víctima. "Pero el tiempo apremiaba y por eso se deben de haber apresurado a deshacerse de la camioneta antes de que amaneciera y a prenderla fuego con alcohol, sin saber que eso no iba a quemarla porcompleto", deslizó un alta fuente de la investigación. Como los asesinos tomaron la precaución de llevarse el teléfono del empresario, ya selibraron los oficios a la empresa de telefonía que le prestaba servicios a la víctima para conocercon qué numeros se comunicó ese día. Lo mismo se hizo con la empresa Lo jack, a quien Domínguez había contratado el servicio deGPS, que se activaba cada vez que la camioneta Toyota Nissan se estacionaba. Con esos datos se podrá reconstruir dónde se detuvo el empresario antes de encontrar lamuerte.

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