Un motochorro acusado de dos robos cometidos en abril de 2018 en la ciudad de Buenos Aires fue condenado a tres años de prisión en suspenso, por lo que no irá preso. No obstante, el fallo incluye una pena por demás particular: además de realizar tareas comunitarias, no podrá conducir motos por dos años.
Se trata de Leandro Bazán, quien el 13 de abril de 2018, cerca de las 22, le arrebató el celular a un joven en el barrio porteño de Palermo y una hora después intentó hacer lo mismo en el barrio de Núñez, aunque en este caso la víctima y su hermano lograron evitarlo y hacerlo caer al piso, por lo que fue detenido.
De acuerdo al sitio Fiscales.gob.ar, la condena fue dictada por el juez del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 18, Domingo Luis Altiei, en un juicio unipersonal del que participó el fiscal 8 de ese fuero, Guillermo Morosi, quien había solicitado una pena de tres años y medio de prisión.
Tras el alegato del fiscal, que pidió que Bazán fuera condenado a tres años y seis meses de cárcel por robo y tentativa de robo, el juez fijó una pena de tres años pero en suspenso y el cumplimiento durante ese mismo período de una serie de reglas de conducta, como fijar residencia, realizar tareas comunitarias en una sede de Cáritas y no conducir ninguna moto por dos años.
Según fuentes judiciales, Bazán tiene otra causa en trámite por hechos similares ocurridos durante un mismo día y pesa sobre él un pedido de prisión preventiva que realizó la fiscalía y que debe resolver la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional.
