El calvario que vivió Griselda Guerra (36) antes de ser asesinada en La Favorita el viernes pasado, las actitudes post crimen del sospechoso y futuros cotejos genéticos son los pilares de la acusación contra Luis Leandro Benavides (40) por el femicidio en Mendoza.

La fiscal de Homicidios Claudia Ríos se dirigió en horas del mediodía de este martes hasta el Hospital Carlos Pereyra, donde está alojado el sospechoso desde el domingo a la noche luego de protagonizar una escena psicótica. La magistrada le comunicó la acusación por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género -nombre técnico legal para un femicidio-. El sospechoso se abstuvo de declarar y será enviado al penal en las próximas horas.

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Trascendió que la fiscal debió ponerse un traje protector ya que el último hisopado que le realizaron a Luis Benavides dio resultado positivo de coronavirus.

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Griselda Guerra fue asesinada en La Favorita.

Griselda Guerra fue asesinada en La Favorita.

La investigadora judicial tiene un puñado de indicios para creer que fue este hombre quien golpeó a Griselda Guerra el viernes por la noche hasta dejarla sin vida.

Trascendió que Luis Benavides presentaba lesiones en su cuerpo, algunas autoinfringidas el domingo pero otras que podrían ser signos defensivos de la víctima fatal. También quedó secuestrada su ropa que presentaba algunas manchas y serán cotejadas para determinar si es sangre de Griselda Guerra.

Por otro lado, la pesquisa reconstruyó que tras el hecho de sangre el hombre escapó de su domicilio ubicado también en la zona de La Favorita. Incluso la propiedad había sido allanada en la mañana del lunes en busca de detenerlo, sin saber que el sujeto estaba alojado en el Hospital Pereyra.

Luis Benavides estuvo en su casa con algunos familiares en la jornada de sábado y luego no volvió a ser visto. Ya el domingo en la noche, cuando trascendió la noticia del hallazgo del cadáver, tuvo un episodio donde comenzó a gritar e intentar quitarse la vida cuando circulaba en un micro en Blanco Encalada, Luján de Cuyo. Incluso se le inició una causa por daño ya que rompió uno de los cristales del colectivo.

Algunos pesquisas ligados al expediente dudan del ataque nervioso que manifestó Luis Benavides y creen que "se hizo pasar por loco" al ver que era cuestión de tiempo para que lo atrapen sospechado de cometer el femicidio en Mendoza.

Más teniendo en cuenta que existían entre tres y cuatro denuncias previas por parte de Griselda Guerra -todas en etapa de investigación-. Incluso la mujer se había ido a vivir por un tiempo a San Juan en busca de escapar del desenlace fatal que terminó llegando el viernes en La Favorita.