Crimen

"Fue cobarde y traicionero": mató a su compañero de trabajo por una deuda de $500

El fiscal Vladimir Glinka solicitó la pena para el acusado del homicidio de Luis Duarte Vázquez, ocurrido en Candelaria en noviembre de 2021. Las pericias y los testimonios clave desarmaron la hipótesis de la legítima defensa

El juicio oral por el crimen de Luis Fernando Duarte Vázquez, un albañil de 23 años asesinado en la localidad misionera de Candelaria, entró en su etapa decisiva. En el marco de los alegatos ante el Tribunal Penal Uno de Posadas, la fiscalía solicitó una pena de 18 años de prisión para Roberto "El Negro" Silvero, imputado por atacar a su compañero de trabajo tras una discusión originada por una deuda de apenas 500 pesos vinculada al consumo de estupefacientes.

El hecho ocurrió el 21 de noviembre de 2021 en el barrio Niño Perdido, donde ambos jóvenes compartían labores de construcción. Tras una exigencia de pago rechazada por la víctima, Silvero arremetió contra él utilizando un arma blanca. La acusación formal se encuadró bajo la figura de homicidio agravado por alevosía.

"Fue cobarde y traicionero": la dura acusación de la fiscalía

Durante la exposición de su alegato, el fiscal Vladimir Glinka descartó de manera categórica la postura de la defensa, la cual intentó justificar el ataque bajo una supuesta legítima defensa. El funcionario judicial enfatizó la saña del agresor y la imposibilidad de respuesta por parte de la víctima.

"Lo atacó de espaldas. Fue cobarde y traicionero", aseveró el fiscal ante el tribunal. Para sostener la acusación, Glinka remarcó los hallazgos de los peritos forenses: "Decir que fue en legítima defensa es lo más fácil, siendo que encontramos a la víctima prácticamente como un colador por la cantidad de puñaladas que recibió".

Los informes médicos confirmaron que Duarte Vázquez sufrió al menos 8 puñaladas, la mayoría en la zona dorsal, y remarcaron que el acusado no presentaba heridas defensivas. Asimismo, la fiscalía caracterizó el accionar del imputado en el vecindario: "Dejó de ser abstracta la inseguridad del barrio: él era la inseguridad del barrio. Les pido, jueces, que hagan justicia y piensen en eso".

Testimonios clave y la caída de la hipótesis defensiva

El avance del debate oral dejó al descubierto contradicciones que terminaron por derribar la estrategia de la defensa, encabezada por el abogado Miguel Ángel Varela. La declaración de Oscar Esteche, un vecino del barrio, resultó determinante al identificar a Silvero como el único portador del cuchillo durante el ataque.

A este testimonio se sumó el giro decisivo en la declaración de la expareja del imputado y madre de su hijo, quien modificó su versión inicial para incriminar al acusado: "Al fin pude decir la verdad, que era Silvero el que tenía el cuchillo".

Por su parte, la defensa intentó sostener que la víctima actuó bajo un estado alterado producto del consumo de drogas. Sin embargo, las peritos bioquímicas convocadas por el ministerio público explicaron que los metabolitos de cocaína hallados en la autopsia correspondían a un consumo previo y no a una intoxicación aguda al momento del crimen.

El veredicto en manos del Tribunal de Posadas

El tribunal, integrado por los jueces Viviana Cukla, Gustavo Bernie y Carla Freitag, escuchó a más de una docena de testigos entre efectivos policiales, peritos y allegados. Tras el rechazo de Silvero a un acuerdo abreviado previo, el debate llegó a su tramo final tras los alegatos de la defensa.

Aunque el fiscal requirió la pena de 18 años de cárcel junto con la obligación de realizar un tratamiento por consumos problemáticos, al tratarse de un homicidio agravado, la escala penal contempla un máximo de hasta 25 años de prisión, resolución que el tribunal dará a conocer en su veredicto definitivo.

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